Archivos Mensuales: marzo 2018

Pekin, Ópera en el Teatro Liyuan

Durante mi visita a Beijin (Pekin) tenía interés en acudir al Teatro para ver una sesión de la ópera china. Al principio, creí que resultaría difícil conseguir entradas, por lo que decidí comentárselo al joven guía que me acompañaba. Por la noche, me comunicó que ya había buscado un pase para la tarde del día siguiente, en el famoso Teatro Liyaun.

Según mis referencias, la Ópera de Beijin es una de las más influyentes de la cultura Han en China. Está considerada como un tesoro cultural, por ello fue incluida en la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en el año 2.010.

Un taxi me dejó en la puerta del Teatro Liyuan. Estaba situado en el corazón del antiguo Distrito de Xuanwu, de Pekín, al sur de la Plaza de Tiananmen. Me sorprendió que las instalaciones del teatro estuvieran ubicadas en el interior del histórico “Hotel Qianmen Jianguo”, construido después de la fundación de la República Popular de China en 1956 y renovado en 2002. El teatro había representado espectáculos clásicos de la Ópera de Pekín desde 1999. Con un aforo  que podía acomodar hasta mil personas. A través de los años, la conservación del auditorio era  similar a la de antiguos teatros de ópera de Beijing. Estas decoraciones incluían paredes alineadas con pareados chinos y caligrafía, máscaras de ópera y pantallas plegables chinas (pingfeng).

Como datos curiosos que fui anotando, detallaré los que considero más importantes: En la ópera china hay muchos papeles femeninos de importancia. Antiguamente, las mujeres no podían actuar, y aquellas que se animaban a hacerlo eran consideradas como prostitutas. Las mujeres chinas, especialmente de la clase alta, tenían que observar una conducta muy reservada; la mayoría de ellas debían permanecer en sus hogares hasta el momento de su casamiento. Sin embargo, los hombres que interpretaban los roles femeninos fueron grandes estrellas en su época por ese motivo. Recientemente, las mujeres se han incorporado para representar su propio rol.

Cada categoría de personajes actuaba con unos movimientos, vestimentas y voces que les eran propias. Otra particularidad de la Ópera de Pekin son los gestos y el ballet. La posición de los dedos y la altura en la que se levantaba el brazo obedecían a unas reglas precisas. Los movimientos de los ojos, manos, pies y ropa tenían sus propios significados.

 Los diseños y colores también tenían su significado específico que simbolizaba una gama de atributos: el rojo simboliza lealtad, valentía, rectitud; el negro representa franqueza y generosidad, o imparcialidad e integridad; azul, fuerza y sagacidad; morado, firmeza, tranquilidad; amarillo, intrepidez y serenidad; blanco, un personaje engañoso e intrigantes; los plateados y dorados son utilizados exclusivamente por espíritus y dioses.

En cuanto a la música, estaba dirigida por un tambor que marcaba el ritmo. Los dos instrumentos de percusión eran los gongs y los címbalos. La flauta, la trompeta y otros instrumentos de cuerda acompañaban el canto. Canciones del corazón y el alma de China, un singular tesoro de tradiciones culturales, leyendas y mitos.

La Ópera China es un conjunto de artes, música, canto, danza y también es declamación. Los libretos de las óperas siempre fueron escritos por escritores famosos; los argumentos son dramas, comedias o tragedias sobre la vida de los nobles y emperadores; aunque existen temas basados en leyendas populares o hechos históricos narrados en tono satírico. Cada personaje estaba sujeto a un rol, a un maquillaje y a una vestimenta determinada.

Otro detalle importante son los tipos de maquillajes faciales, son ricos y variados; representan distintos personajes e imágenes. Antes de comenzar la función, en el escenario, un actor procedió a maquillarse con maestría y una loable paciencia. Al finalizar, otra persona le ayudó a vestirse con una serie de ropas superpuestas y al final, un pesado traje de ceremonia. Mi curiosidad quedó plenamente satisfecha.

Referente al vestuario es de un alto valor estético, basado en los vestidos de moda durante la dinastía Ming, en la China de hace cuatro siglos. Eran espectaculares, elegantes y de tejidos brillantes. La mayoría de los trajes eran de sedas bordados a mano.

Al igual que el maquillaje facial, el vestuario representa al personaje particular.

Disfruté gratamente de este singular espectáculo. Una experiencia única y, a la vez, sorprendente. Una tradición milenaria en la que se fusionaban, con gran derroche de colorido, la literatura, la pintura, el mimo, el canto, la música, el teatro y las artes marciales. Se representaban con hermosos telones de fondo, exquisitos vestuarios y espectaculares máscaras.

Un placer para cada uno de los sentidos. Un descubrimiento maravilloso.

 

Nepal, puerta del cielo

PARTE  I

En mi reciente viaje a Nepal, procedente de Varanassi, la India, tras largas horas de vuelo, desembarqué en el Aeropuerto Tribhuvan, de Katmandú. Me encontré con el caos propio de las ciudades asiáticas. Casi al filo de la medianoche, los pasajeros tuvimos que guardar cola para cumplimentar el Visado de Entrada al país. Un proceso lento, al menos eso me pareció o el cansancio hizo parecérmelo. En esos momentos me sentí, fugazmente, defraudada. Después, comprobé que esto era una incierta y pasajera situación provocada por la falta de adaptación de mi mente: el torrente de información sensorial que me llegó de improviso. Sin embargo, acerté en dejarme arrastrar suavemente por ese río. Mi disposición positiva era disfrutar de este viaje tan fascinante para mí. Después de cumplimentar los requisitos, me dirigí a la salida. Me esperaban la guía, Aman Shrestha, y el conductor contratado por una Agencia de Viajes Con ellos recorrería durante nueve días las ciudades que me interesaba visitar

Antes de emprender este viaje era conocedora de la tragedia que asoló a este país el 25 de abril y el 12 de mayo de 2.015.Un devastador terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter afectó al centro de Nepal. El seísmo inicial y las subsiguientes réplicas provocaron el desplome de miles de edificios y monumentos milenarios reducidos a escombros. Ocasionó  la muerte de más de 8.500 personas, dejando sin hogar a miles de familias. Los corrimientos de tierras destruyeron pueblos enteros en la región de Langtang y otras circundantes.

Muchos lugares de interés turístico, una de las principales fuentes de ingresos de Nepal, quedaron totalmente destruidos, como la ciudad de Katmandú y otras urbes históricas repletas de arquitectura medieval del valle de Katmandú. A pesar de la masiva respuesta internacional que ayudó al país a hacer frente a la reconstrucción, los daños fueron muy severos y deberá pasar mucho tiempo antes de que Nepal vuelva a ser lo que era.

A pesar de todo, decidí viajar a Nepal. Iba preparada para hacer frente a posibles imprevistos causados por el terremoto. Y, aun así los hubo y muchos. Aunque habían pasado casi dos años y medio, las huellas de la destrucción producida por el terremoto aún las pude contemplar como si hubiese ocurrido unas semanas antes.

Fui consciente desde el primer día que Nepal me recibió de golpe y sin que estuviera suficientemente preparada para asimilar la ola de confidencias y secretos que este país me ofrecía a la vista, al oído, al olfato y al gusto. Una vez acogida la primera horda de emociones, debía serenarme para asimilar, gota a gota, ese festival de sensaciones y sentimientos que Nepal me produciría. Porque las ciudades, montañas y gente no se visitan, sino que se viven, y tendría que saborearlas muy poco a poco.

Por los motivos expuesto, decidí que no tenía por qué “correr” en Nepal, pasearía tranquila por las callejas de las ciudades que tenía previsto recorrer, recrearme en sus pagodas, tomar una cerveza, con tranquilidad, sentada en alguna terraza, regatearía en los cientos de tiendas, hablaría con sus gentes sin pensar en el idioma que, por cierto para mí no era un problema, existe un idioma “mundial”: los gestos y una sonrisa en los labios.

Intuía que si hacía esto no tendría escapatoria y se cumpliría la magia del encantamiento. Estaba segura que me enamoraría de este pequeño pero inmenso país. Supuse que, llegado el momento del regreso, sólo sentiría pena y la imperiosa necesidad de volver nuevamente. Aunque se visita Nepal por sus impresionante Himalayas(*), se regresa por su gente. Los nepalíes reciben a los visitantes con respeto y un cordial namaste. Sonríen fácilmente en las circunstancias más adversas y raramente se escucha una voz discordante o iracunda. Esta es una de las mayores satisfacciones de visitar este país: la hospitalidad y la amabilidad de su gente.

Seguiré contando  mis experiencias en este singular país.

(*)La palabra sanscrita Himalaya significa “morada” (alaya) de las nieves” (Hima).

 

Huelga histórica de las mujeres españolas

 

Día Internacional de la Mujer 2.018

Se cifra en casi 6 millones el número de participantes en la huelga general convocada para el Día Internacional de la Mujer en España. La mayoría eran mujeres de todas las edades y etnias acompañadas por miles de hombres, que portaban gorras, banderas, chalecos, globos de color violeta han inundado las calles de toda España como colofón a un Día Internacional de la Mujer histórico: el primer paro general feminista realizado en España para exigir igualdad real. Un hecho sin precedentes por su impacto social y también económico.

En Madrid, además de esta concentración, más de un millar de periodistas se han dado cita en la plaza de Callao bajo el lema “las periodistas paramos” para denunciar la injusticia laboral que sufren las mujeres en los medios de comunicación.

Hay que resaltar que los principales medios internacionales como la BBC, The New York Times y Le Monde, entre otros, han cubierto la huelga feminista en España. La CNN señala que España ha protagonizado uno de los mayores paros a nivel internacional.

El paro, según los sindicatos, ha afectado a diferentes sectores, incluido el ferroviario (con más de 100 trenes cancelados), la automoción, el sector agroalimentario, el comercio o los servicios públicos, sanitarios y educativos.

En los medios de comunicación, algunas cadenas de televisión han visto modificadas sus programaciones matinales y así TVE y Telecinco han cambiado sus programas en directo por grabaciones; y en otras cadenas como La Sexta los rostros femeninos han desaparecido.

El paro ha llegado a lugares tan emblemáticos como el Teatro Real. La falta de personal técnico ha impedido representar la opera Aída en el escenario y se ha optado por una versión concierto.

Un golpe en la mesa, una mano alzada que pide la palabra, un grito, una mirada sostenida, un dedo acusador, una advertencia amigable. Que ya vale. Que ya es hora. Que no se puede seguir dejando para después. El 8m es una sacudida, un empujón a las fronteras del machismo, que hoy se siente menos cómodo que ayer, más pequeño.

El día 8 de marzo de 2018 será el día del orgullo feminista, inolvidable para esta generación.

 

Día Internacional de la Mujer 2.018

El próximo día 8 de Marzo se celebrará el Día Internacional de la Mujer, antes llamado Día de la Mujer Trabajadora, desde que así lo declarara Naciones Unidas en 1975.

Por primera vez en la historia de España se organizará una huelga legal de 24 horas bajo los lemas: “Sin nosotras, se para el mundo”, “Juntas somos más”. El objetivo es reclamar igualdad real de oportunidades y derechos entre hombres y mujeres. La convocatoria de esta “huelga feminista”  viene fraguándose desde la primavera del año pasado.  Está convocada por la plataforma Comisión8M, integrada por organizaciones del movimiento feminista de todo el país.

El argumento de la Comisión 8M es tan amplio como las diversas problemáticas que afrontamos las mujeres por el hecho de serlo. Denunciamos las violencias machistas en todas sus formas y exigimos más presupuestos para combatirlas, pero también ponemos en el foco la mayor precariedad de las mujeres en el mercado de trabajo, la persistencia de barreras a nuestra proyección profesional y la discriminación en materia de salarios.

En la misma línea, denunciamos los recortes presupuestarios que afectan a los cuidados, la falta de reconocimiento del trabajo doméstico que asumimos las mujeres en mayor medida, la pobreza que también nos afectan de forma preferente o la vulnerabilidad de determinados colectivos, como las mujeres emigrantes o de otras etnias.

La huelga es un medio para un fin, no un fin en sí mismo y esperamos que produzca realmente un cambio en la sociedad y que todo vaya desembocando en un sistema más justo y equitativo con las mujeres, aunque somos conscientes de que  llevará algún tiempo.

Un ejemplo a seguir es el caso de Islandia, en el año 1975 el 90% de las mujeres hicieron huelga paralizando todo el país. Desde entonces, la legislación no ha dejado de avanzar en derechos a favor de la mujer. El último paso, ha sido la prohibición expresa de la brecha salarial por razón de género plasmada en una ley para abordar todas las barreras existentes

Mujeres, “Todas juntas somos más”. No te quedes atrás.