Archivos Mensuales: agosto 2017

Un secreto sin resolver: El Rollo de Cobre

Los Rollos del Mar Muerto

Como es mi costumbre, antes de emprender el proyectado viaje a Jordania (oficialmente Reino Hachemita de Jordania) busqué alguna que otra información sobre esta nación: una franja de territorio situada en el desierto y que termina en el Mar Rojo. Entre mis indagaciones pude ampliar mis conocimientos sobre el descubrimiento de “Los Rollos del Mar Muerto” y me cautivó como sucedió este hallazgo. Así que anoté la visita al Museo Jordano, en Amman, además de recorrer los muchos  lugares de interés arqueológico que existían por todo el país. La fecha elegida para el viaje: a principios de la primavera.

Cada uno de los sitios que visité me pareció único, con un carácter diferente y un encanto especial que me atrajeron poderosamente la atención. Para otra ocasión haré reseñas de algunas de las muchas maravillas de este país. En este espacio sólo me ceñiré a contaros la visita que tuve la oportunidad de hacer al mencionado Museo.

Mientras recorría las diferentes salas de este nuevo edificio no salía de mí asombro. El orden cronológico de las diferentes épocas y culturas por las que atravesó este país estaba perfectamente organizado. Mis pasos, lentos, iban haciendo zigzag de un lado a otro para mirar el contenido de las estanterías. De vez en cuando, me detenía para contemplar las esculturas y objetos de antiguas civilizaciones que a través de los tiempos llegaron hasta el actual siglo XXI. Mi ansiedad aumentaba por llegar a la estancia dónde se exponía lo que tanta ilusión anhelaba por admirar. Nunca imaginé que pudiera contemplar de cerca los misteriosos trozos de cobre y los signos que aparecían grabados. No sé cuánto tiempo estuve contemplando aquella vitrina. La realidad es que fue una mañana muy intensa y una experiencia inolvidable.

Estos eran algunos de los datos que recogí sobre la exposición dedicada,  especialmente, al Rollo de Cobre. Creo que  necesitaría mucho espacio para describir cuantas notas recopilé, sólo he resaltado los apuntes que he considerado más curioso. Deseo que os resulte interesante.

Entre  los antiguos manuscritos hallados en el desierto de Judea,  conocidos como “Los Rollos del Mar Muerto”, actualmente, resulta inquietante la resolución del famoso Rollo de Cobre (identificado con la sigla 3Q15). Fue descubierto el día 14 de Marzo de 1.952 en la Cueva 3 en Khirbet, Qumran. […Esta cueva se encuentra a unos 600 m. de la Cueva 1. Su techo se desplomó en la antigüedad y la entrada, que en la actualidad es muy estrecha y aserrada, quedó cubierta por los derrumbes… Al fondo, al final de la cueva  había permanecido oculto durante unos 2.000 años…Los textos más enigmáticos de todo lo descubierto en Qumrán…] La temperatura del suelo, el alto nivel de salinidad del ambiente, originado por la cercanía del Mar Muerto, y la oscuridad del lugar cerrado fueron algunas de las razones que hicieron que aquella pieza de cobre oxidado del siglo I llegara hasta nuestros días. También se hallaron otros manuscritos de pergamino o papiro y “40 jarras de rollos vacías”.

El Rollo de Cobre estaba dividido en dos fragmentos que formaban parte del mismo documento, ambas piezas estaban incrustadas, una encima de otra, contra un muro del interior.[… Se trata del único documento escrito en unas láminas de cobre de una calidad excepcionalmente alta. Además, se ha comprobado que la escritura revela que al menos fueron dos personas las que grabaron el texto, incluso que se tratara de grabadores que no entendían lo que escribían…Debido a que su lengua era distinta del hebrero literario de los demás rollos del Mar Muerto y más parecida a la de la Misná, algunos investigadores pensaron que no derivaban de la comunidad de la secta de los esenios de Qumran. Su datación es algo posterior entre los años 50 y  100  d.C…]

El Rollo de Cobre contiene una lista de sesenta y cuatro lugares de tesoros escondidos […Es como el plano donde primero se nombra el lugar geográfico y después se describe la cantidad de riquezas escondidas y el método para sacarlas a la luz. Las riquezas se refieren a objetos de oro y plata relacionados con la liturgia y las prácticas religiosas. Y si el tesoro es algo real, ¿Quién fue su dueño? Se cree que eran los esenios que defendían las propiedades del Templo de Jerusalén y fueron escondidas en la víspera  que se produjera la destrucción de la ciudad por parte de los romanos en el año 70 d.C…]

En cualquier caso, si la leyenda del tesoro es real, no resulta improbable que haya sido recuperado o robado hace mucho tiempo. Según los investigadores los lugares reseñados no existen o han cambiado con el tiempo. Los intentos de búsqueda han sido fallidos. ¿Tal vez los signos guardaban una clave?.  En el caso de que el Rollo de Cobre fue escondido junto con los demás pergaminos, ¿Podría representar una señal importante para explicar su ocultación?. Después de 65 años del descubrimiento aún continúa sin conocerse la traducción  exacta de las palabras.

Datos nuevo emplazamiento. El nuevo Museo Jordano ubicado en la zona de Ras al-‘Ayn, fue inaugurado oficialmente en el verano de 2.013. Es el mayor museo del país con cerca de 10.000 m2 de espacio expositivo.  Ha sido destinado a acoger la colección arqueológica nacional y la historia de la familia real hachemita. Además, cuenta con algunos de los documentos bíblicos más antiguos que se conocen. Uno de sus principales atractivos es el auténtico Rollo de Cobre y algunos trozos de pergaminos  hallados en la Cueva 1 y 3. Anteriormente estuvieron expuestos en el Museo Arqueológico Nacional, situado dentro de La Ciudadela, un lugar histórico de la ciudad.

El caso es que el Rollo de Cobre actualmente continúa siendo un documento misterioso,  a disposición de aventureros y buscadores  de tesoros.

 

¿Tienes un lugar específico para leer?

Deberíamos aprender de los libros: no tienen prejuicios, se dejan hojear sin averiguar raza, creencia, estatus social, sexo, ideología… Guardan la mayor de las sabidurías y no se sienten superiores. No discriminan a quienes prefieren no leerlos. Son tan variopintos como los gustos y viajan por todas partes sin necesidad de pasaporte porque para ellos no hay barreras.

El lugar ideal para la lectura más bien suele estar ubicado en un entorno que debe cumplir dos requisitos: la intimidad y la comodidad. Creo que durante la época estival aumentan considerablemente el número de lectores, por lo que considero interesante que cada uno intente cambiar su postura favorita por otra. Es adoptar otro hábito, tal vez más saludable.

Y es que esto de acomodarse para leer no deja de ser una cuestión de costumbre o, incluso, “manía” quizás, ¡quién sabe!; eso sí, es muy personal e intransferible

Cada lector es un mundo, con todas sus consecuencias. De la misma manera que algunos prefieren determinado tipo de libros o de títulos y no otros, también se elige la postura más cómoda para leerlos. Los hay que  prefieren estar tumbados en la cama, o en el sofá, otros son lectores de transportes públicos ‒sentados o de pie‒ y por supuesto, no faltan los que eligen leer preferentemente delante de una mesa para tomar notas a fin de hacer una futura reseña

Aun así, resulta complicado mantenerse en la misma posición de lectura durante demasiado tiempo ¿Por incomodidad? ¿Porque las distracciones del mundo exterior nos atrapan?)

Fue por eso que Natalie Meyer, una de las redactoras de BookRiot  llevó a cabo un estudio, en el que analizó diferentes lugares y posiciones para leer, y determinó cuáles eran los mejores con base al tiempo que podía pasar leyendo en ellos.

Estos son los resultados.

El primer lugar: la posición sentada en un banco de un parque durante 48 minutos y 6 segundos.

El segundo lugar  es para la posición de lectura boca abajo (en cualquier superficie, aunque de preferencia debe ser acolchonada), con 32 minutos y 12 segundos de tiempo de lectura.

El tercer lugar es para la lectura de pie, durante 27 minutos y 24 segundos.

El cuarto lugar de la lista es permanecer sentado en un bar, un tiempo de lectura de 25 minutos y 45 segundos.

Acostado boca arriba ocupa el quinto lugar en este ranking. En esta posición se logró leer durante 17 minutos y 39 segundos.

La sexta posición, recostado del lado derecho con 16 minutos y 36 segundos de lectura ininterrumpida.

Recostado del lado izquierdo está en el penúltimo lugar pues sólo se logró un tiempo de 11 minutos y 36 segundos de lectura efectiva.

Leer sentado con las piernas cruzadas es el último lugar de nuestra lista. Aunque se trata de una posición muy  “cool”, la verdad es que resulta incómoda al poco tiempo, sólo durante 11 minutos y 9 segundos.

¿Cuál tu posición más cómoda para leer que le puedas sugerir a los seguidores de este Blog?

¡Anímate y colaboras a alargar la lista de este ranking!

India. El Templo de la diosa Karni Mata

Cuando decidí – hace poco más de un año y medio- viajar a la India era consciente  que era un país lleno de contrastes, donde lo inesperado se convertía en lo esperado, un camino lleno de tradiciones, costumbres, religiones, lenguas y monumentos con una larga historia. Y, ya  “in situ” pude comprobarlo, era como si me trasladara a otro mundo, a veces, impactante. Me producía cierto desconcierto respecto a nuestra cultura occidental. Pero sólo me ocurrió al principio.

Este país, el segundo más poblados del mundo, cerca de 1.300 millones de habitantes, después de la República Popular China, es de leyendas, dioses e historias. Las versiones varían según a quién se le pregunte  el origen del por qué surgió el mito.

Si hay un Templo especial y extraño en la India, ese es el de la diosa Karni Mata o el Templo de las Ratas, situado en el pueblo de Deshnok, a unos 30 Km al sur de Bikaner,  en el desierto de Thar y cercano a la frontera pakistaní. A esta divinidad le dedicaron otro templo más pequeño situado en la ciudad de Daipur, el Shri Manshapurna Karni Mata.

Si profundizamos en la Historia, desde tiempos inmemorables existieron culturas que edificaron templos para poder dar honra a sus dioses con forma de algún animal. Creo que este puede ser un ejemplo.

Aunque esta visita al Templo de Karni Mata no está incluida en el circuito, y nuestra siguiente parada sería Jodhpur.  Ram, el guía, nos hace la interesante propuesta y es aceptado este inesperado alto en el camino.

El hinduismo es la religión original de la India. La mayoría de las explicaciones que dan los hindúes sobre la vida, están  basadas en mitos que vienen protagonizados por los dioses. La peculiaridad de este templo se basa en la mitología hinduista, y cuenta que Karni Mata, que vivió en el siglo XIV, es una reencarnación de la diosa Durga (diosa del Poder y la Victoria)

“Un hecho trascendental en la vida de Karni Mata marcó el futuro de sus seguidores. La muerte del hijo de un miembro de su clan provocó que ella intentase revivir al niño. Karni Mata le pidió a Yama (el dios de la Muerte) que lo devolviera a la vida y éste, tras varios rechazos y mucha insistencia,  llegaron a un acuerdo  y decidieron que a partir de ese momento todos los seguidores de Karni Mata se convertirían en Kabba (rata sagrada) en el momento de su muerte: Esa sería la tan esperada reencarnación de sus fieles seguidores”.

Este Templo fue construido en estilo mughal tardío, el mismo que se empleó para levantar el Taj Mahal, su construcción empezó hace más de 600 años y no se completó hasta principios del siglo XX.

Desde el exterior – está en restauración –  el Templo de Karni Mata me parece uno más entre los existentes, sin grandes peculiaridades. Compuesto por una muralla para acotar y proteger el recinto sagrado, éste consta de una elaborada fachada de mármol con dos grandes portones de plata que mandó colocar el Maharaja Ganga Singh (1880-1943).

Como en todos los templos de la India, como muestra de respeto no se permite entrar con calzado, aunque se puede conservar los calcetines. Y así lo cumplo.

Las historias y las leyendas que lo envuelven hacen todavía más interesante este templo. Por cierto, los espacios abiertos están protegido con alambre de espino para evitar que las aves u otros  animales predadores se abalancen sobre las “kabbas”, (las ratas sagradas) que se mueven felices, tranquilas y despreocupadas en el interior del recinto.

Cuando traspaso la muralla que rodea al templo todo parece normal. Sin embargo, al entrar en el patio interior empiezo a ver los primeros movimientos de los roedores. Intento vencer el asco y el miedo. La adrenalina comienza a subir. Es, sin lugar a dudas, uno de esos lugares que más me ha impresionado.

Actualmente, cientos de ratas son las moradoras del templo. Están por todas partes; se balancean sobre las barandillas, se enroscan entre las filigranas de las rejas  y trepan a las estatuas que bordean el patio principal. El suelo está bastante sucio de excrementos, orines y restos de comidas; un par de servidores tratan de barrer con una hoja de palmera. Camino con cuidado, un poco más y me adentro en el templo, en su territorio. Miro a un lado y a otro. He vencido al temor y estoy tranquila. Me dispongo a tomar algunas fotografías.

Observo que el piso de baldosas es de mármol, negras y blancas. Por un momento, imagino que es como un gran tablero de ajedrez viviente, las piezas del juego son unos centenares de ratas color marrón que corretean entre los pies descalzos de los fieles. Otras, beben leche o comen granos de los grandes cuencos colocados por doquier. Sigilosa, me acerco a uno de los recipientes, las ratas siguieron bebiendo ajena a mi presencia. Insólito. La escena se completa con los grupos de fieles y peregrinos que han ido hasta allí a ofrecer sus respetos a Karni Mata.

Son los sacerdotes y los devotos quienes las alimentan con leche y grano, bajo la creencia de que se reencarnarán en místicos o santos. Para estos creyentes, las ratas son animales sagrados a las que deben tratar con total respeto. No obstante, el Templo de Karni Mata es un lugar especial. En ningún lugar sagrado existe una devoción tan arraigada por un animal.

Según la costumbre, si alguien aplasta un roedor deberá pagar una multa o reemplazarlo por una réplica en plata u oro del mismo peso que el animal muerto, así expiaría su culpa

Según la leyenda: “si durante la  “visita ritual”  se consigue visualizar alguna de las cuatro o cinco ratas blancas que hay por el templo es un buen augurio”. Oteo para buscar alguna, pero no consigo mí objetivo. No obstante, me  conformo  que un par de ratas pasen por encima de mi pie izquierdo, ya que según la tradición eso también atrae a la suerte. Creo que hay que experimentar  nuevas sensaciones en momentos  de alto nivel de adrenalina. Tan sólo unos segundos y todo transcurre como una ligera sacudida.

Como dato  curioso, son miles de hindúes los que se acercan cada año a esta ciudad para rendir culto a las “kabbas”, las alimentan con frutas, dulces y leche que traen especialmente para ellas.

Toda una experiencia, ha sido muy impactante, es parte de la aventura. Parece que esta tierra es de extremos, en su cultura, en la religión, sus ancestrales monumentos, sus paisajes… Todo me resulta atrayente en grado sumo. Aún me queda mucho viaje por delante.

Continuaré descubriendo los misterios de la India.

 

Oda al mar

Hay algo que enternece, que enloquece…

Es el mar y sus susurros.

Ese mar, cual amante de las almas,

que frente a ti se enfurece y a la vez, te infunde calma.

Es el mar, con sus mágicas espumas,

que te envuelve, sin tú querer, en sus brumas.

El escucha tus tristezas, trazando en olas tus cuitas.

Amo el mar, amo todo lo que toca,

amo todo lo que inspira, lo que encierra.

Amo su melancolía.

También amo lo que esconde, lo que sabe de la vida.

Es que el poeta y el mar son cual dos almas fundidas,

el poeta da sus versos y ese mar de los recuerdos

en el fondo de su entraña, esconde lo que te inspira.

                                                                                                                  Elisa