Archivos Mensuales: abril 2017

Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor

El día 23 de Abril de cada año se celebra el Día Internacional del Libro, fecha asignada por la Unesco para recordar el fallecimiento de Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega, insignes escritores de fama mundial.

La Unión Internacional de Editores propuso esta fecha a la Unesco, con el objetivo de fomentar la cultura y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. La Conferencia General de la Unesco la aprobó en París el 15 de noviembre de 1995 y a partir de esa fecha, el 23 de abril se celebra como el “Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor”.

En España, el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes se unen al Día Internacional del Libro con la entrega del importante Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes, este año ha recaído sobre el eminente escritor Eduardo Mendoza.

Cada año, la Unesco y las tres organizaciones profesionales internacionales del mundo del libro (la Unión Internacional de Editores, la Federación Internacional de Libreros y la Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias) eligen una capital mundial del libro cuyo mandato empieza cada 23 de abril.

El comité de selección destacó Conakry, capital de Guinea, por la calidad y la diversidad de su programa, en particular, la atención que presta a la participación de la comunidad, así como sus presupuestos bien estructurados y objetivos de desarrollo claros, que se centran en la juventud y la alfabetización.

Conakry, es la Capital Mundial del Libro 2017

Un acontecimiento, muy especial y esperado, ha sido la entrada en vigor el 30 de Septiembre del 2016 del Tratado de Marrakech, pasando a integrarse en la legislación internacional, tratado que facilita el acceso a personas ciegas y personas con otras dificultades lectoras acercarse a libros publicados, permitiendo a las entidades autorizadas a crear obras en formatos accesibles y también permite compartir intercambios de sus obras con otros países. Para que todas las personas tengan las mismas posibilidades de lectura, se ha lanzado la Campaña de Ratificación e Implementación del Tratado Derecho a Leer, iniciativa de la Unión Mundial de Ciegos con el objetivo de lograr actualizar las leyes internacionales de Derechos de Autor  relacionado al acceso a formatos accesibles

Leer es un derecho humano; y aunque esto es así, no todas las personas pueden acceder a la lectura de los libros ni a otros materiales relativos con la literatura.

 

 

Día Internacional de la Madre Tierra

 

“No heredamos la tierra de nuestros ancestros, la tomamos prestada de nuestros hijos”.

Las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo reconocen que la Tierra y sus ecosistemas son el hogar de la humanidad. Es por esto que decidieron designar el 22 de Abril como el “Día Internacional de la Madre Tierra”.

Con esta celebración admitimos la responsabilidad colectiva, como nos recordaba la Declaración de Río de Janeiro de Junio de 1992, de fomentar la armonía con la naturaleza y la Madre Tierra para alcanzar el equilibrio justo entre las necesidades económicas, sociales y medioambientales de las generaciones presentes y futuras.

En este día se nos brinda la oportunidad de que nos concienciemos como habitantes de este planeta acerca de los problemas que les afectan y a las diferentes formas de vida que en él se desarrollan.

El Lema para el Día de la Tierra en este año 2017 es el siguiente:
“Alfabetización medioambiental y climática”

 

La educación constituye los cimientos del progreso. El conocimiento nos empoderará a todos y nos llevará a tomar medidas para defender el medio ambiente.

La alfabetización medioambiental y climática no es solo el motor que genera votantes concienciados por las cuestiones ecológicas, también promueve legislaciones en este ámbito y acelera el desarrollo de tecnologías y empleos respetuosos con el medio ambiente.

 

Sevilla, Gustavo Adolfo Bécquer y la mujer

Hablar sobre Sevilla, mi Patria chica, me resulta difícil expresar dónde radica su encanto, su belleza, su atracción; todo gira en torno a esos elementos como pórtico principal: la luz, el aire y el agua. Sevilla  no es fácil de pintar, al contrario, es difícil captar lo mágico que envuelve su ambiente. Lo he verificado por mi afición a la fotografía. Todo es consecuencia de la luz, captar el valor de la luz según las épocas del año, los lugares de la ciudad y horas del día. Armonía de luz que dota a Sevilla de una mágica gracia, o de ésa alegría y placer de vivir, cuya procedencia desconocemos, pero que están ahí. Y es que, hasta el aire se puede oler. Nos encontramos ante una ciudad donde el pasado está siempre presente, como algo vivo, permitiéndonos sin mucho esfuerzo, recrear un ambiente o situar a una figura notable.

En Sevilla, en la calle Ancha de San Lorenzo número 9,  actualmente Conde de Barajas nº 28, edificada en el solar de la casa  en la que nació un 17 de Febrero de 1.836  Gustavo Adolfo Domínguez Bastida. Así lo indica la placa que existe en la fachada.  De sus antepasados, procedentes de Flandes, que se instalaron en Sevilla en el siglo XVI, adoptó su apellido  Bécquer o Becker.

Hablar sobre  Gustavo Adolfo Bécquer y su obra da muestra de un universo personal dividido entre el sueño y la razón, la mujer ideal y la mujer carnal, la idea y la palabra.

A los doce años escribió su primer poema  “Oda a la muerte de Alberto Lista”.  Así dio comienzo el sueño del poeta.

Sus años de juventud fueron paseos por el Guadalquivir, río adentro en barca, río fuera por sus márgenes y orillas, mientras leía a los clásicos sevillanos: Rioja, Herrera, Lista. Estas lecturas alimentaron más aún sus sueños e ilusiones.

En aquella época, debemos imaginarnos una Sevilla  luminosa, cargada de olores especiados y revestida de mil colores. Una Sevilla muy propicia para las inquietudes artísticas del joven Bécquer, donde encuentra sus inspiraciones a todo su alrededor. Después en 1.862 escribiría  “La nena”:

[…“Los que han visto una calle de Sevilla, una de aquellas calles con sus casas de todas formas y tamaños, sus balcones con macetas de flores semejantes a pensiles colgados, sus ventanas con celosías verdes, enredadas de campanillas azules; sus tapias oscuras por las que rebosa el follaje de los jardines, en guirnaldas de madreselvas, allá en el fondo, un arco que sirve de pasadizo con su retablo, su farol y su imagen…”]

En 1.854, con dieciocho años, se dejó vencer por el sueño de conquistar gloria y fortuna. Hacerse un hueco en el panorama literario español. Para ello, la única solución es la partida a Madrid. Como equipaje, un gran baúl lleno de poemas que se perderán en el olvido. Más tarde, se dio cuenta de que Madrid no tenía nada que ver con la cálida y luminosa  Sevilla.

En los años 1.859-1.860  Bécquer  es un joven ilusionado, siente que por fin ha encontrado el camino poético, todo en esta época parece confluir:  la mujer, la poesía y el amor.

Hubo varias mujeres en su vida, y debieron ser bastante complejas sus relaciones. Su proceso emocional de los desengaños se denota en sus poemas, ya que el tema predominante en sus rimas es el amor, amor que discurre entre la ilusión, la esperanza, la alegría, desengaño, el dolor y la soledad. En realidad, las rimas reflejan la ausencia de amor. Ello se refleja en “Cartas literarias a una mujer” (1.860):

[…“La poesía eres tú, te he dicho, porque la poesía es el sentimiento, y el sentimiento es mujer …Poesía son, por último, todos esos fenómenos inexplicables que modifican el alma de la mujer cuando despierta al sentimiento y a la pasión… El amor es poesía; la religión es amor… La religión es amor y, porque es amor, es poesía”…]

Sólo su ingenio podía ser capaz de enlazar tristezas con lo hermoso de la vida. Es un himno a todo aquello que, sólo puede complementarse a través del acto de amor y de la voluntad amorosa. Uno de los tópicos importantes de  Bécquer: la mujer, a través de la imagen femenina su poesía cobra fuerza.

La otra mitad de su obra es un canto a la mujer como mujer, portadora de los puros valores femeninos. Su poesía está encamada en el ser de la mujer, ya que su poesía es sentimiento. La mujer, quién viene a ser a fin de cuentas, el personaje central de toda su obra literaria.

Gustavo Adolfo Bécquer  fue un hombre cuyos avatares de la vida le fueron marcando: su enfermedad (Tuberculosis) la pobreza, heridas amorosas, el desengaño personal y artístico.

Una  tarde, fue a ver a su gran amigo Narciso Carrillo y le dijo:  “ Estoy haciendo la maleta para el gran viaje. Dentro de poco me muero…” Envuelto en una pañoleta, le dejó sus versos y sus trabajos en prosa.

En Madrid, un 22 de Diciembre de 1.870, a los treinta y cuatro años, se apagaba una de las voces líricas más importantes de nuestra literatura, Antonio Machado le llamó “El ángel de la poesía”.

Después de su muerte, por primera vez se publicaron sus composiciones  reunidos en un par de libros. La juventud de entonces, se declaró partidaria de su poesía. Sus rimas llenas de sinceridad y pasión condesan en breves frases las alegrías, los dolores, las aspiraciones y los deseos que agitaron su alma amorosa y las punzantes heridas que le produjeron.

Sus restos fueron trasladados a Sevilla en 1.913 y reposan en el Panteón de Sevillanos Ilustres junto a su hermano Valeriano, reconocido pintor y retratista.

 

Estancia de la Virgen María en Éfeso (Turquia)

La Liturgia dedica especial atención a la que se le ha denominado “Semana Mayor” o “Semana Santa”, por la importancia que tiene para los cristianos. En los inicios de la cristiandad ya se acostumbraba a visitar los santos lugares durante estos días. Ante la imposibilidad que tienen la mayoría de los fieles para hacer esta peregrinación ¿Qué mejor lugar que describir mí visita a la Casa de la Virgen?, (en turco Meryem Ana Evi), situada en Efeso.  La primera vez que se hizo una peregrinación fue en 1896, cinco años después del descubrimiento de la casa.

Los últimos años de la vida de la Virgen María son, en buena medida, un enigma. La cuestión cobró inusitada actualidad hacia fines del siglo XIX cuando una expedición dijo hallar las ruinas de la casa de María en las cercanías de la localidad turca de Éfeso.

Más allá del debate historiográfico -seguramente inacabable- sobre el lugar en el que María vivió después de la muerte de Jesús, aunque es probable que permaneciera en Jerusalén. Según la creencia,  San Juan el Evangelista, viajó con la Virgen María y atravesaron Siria y parte de Anatolia para llegar hasta Éfeso y residiera durante algún tiempo en una casa situada en las cercanías de esta ciudad.

La  llamada Casa de la Virgen se halla situada  a unos 8 km de la ciudad de Selçuk, hacia el monte Aladag, cerca  de Éfeso. Me pareció un lugar muy particular. El ambiente sagrado y místico que  la rodea  impresiona  a  los peregrinos que, de diferentes etnias y religiones,  acuden en cualquier época del año. El día 15 de Agosto, en conmemoración de la Asunción de la Virgen,  se realizan ceremonias religiosas en el gran altar construido al aire libre.

A unos metros de la entrada al recinto una imagen de la Virgen da la bienvenida.  Al final del camino  entre centenarios árboles, se alza la pequeña cúpula de la capilla. Esta  construcción  se conoce como la casa de la Virgen María. Las partes más antiguas de los muros datan del siglo VI, lo que indica que fueron  reconstruidos sobre los vestigios y transformados en capilla mucho más tarde. Algunos de los objetos  encontrados en las excavaciones se  comprobaron con el Carbono 14 que databan del  siglo I (d.C)

Desde la parte central del edificio, al lado derecho, dirección sureste, se encuentra el habitáculo que se cree era la estancia que ocupó  la Virgen. En uno de los laterales, se puede ver algunos versos del Corán dedicados a la Virgen María, traducidos a varios a idiomas. En un pequeño altar, en una hornacina de mampostería, la imagen de la Virgen preside el lugar.

Debajo de las piedras rosadas que recubren esta habitación, pasa un manantial de agua que vierte en las fuentes de la terraza exterior. Se le atribuye un carácter sagrado con virtudes milagrosas. Así mismo,  es costumbre que los peregrinos escriban en un papel  sus plegarias a la Virgen y  lo dejen  prendidos en unos paneles situados en la parte inferior de la galería. Me sorprendió la cantidad de mensajes colgados.

En el año 1.931 el Arzobispo de Bulgaria, Roncalli, quien más tarde sería el Papa Juan XXIII visitó en Éfeso la Iglesia de la Virgen, pero no pudo subir hasta la Casa. En 1.950 se construyó la ruta que llega hasta dicho lugar. Desde 1.951 “Panaghia Kapulu” (Congregación de la Casa de la Virgen María) se ocupa de mantener el edificio y sus alrededores

Sin embargo, se reafirmó como dogma cristiano con la visita del Papa Pablo VI el día 26 de Junio de 1.967.  Más tarde, el 30 de Noviembre de 1.979 la presencia de otro Papa, Juan Pablo II,  dio cita a una multitud de fieles de diversas religiones para la celebración de las ceremonias que se oficiaron  allí.

El Papa Benedicto XVI también visitó la Casa de la Virgen el 29 de noviembre de 2006.

 La gente que tiene Fe en la Virgen María, llegan hasta aquí y, generalmente, hacen votos. Es un sitio sagrado tanto para el mundo cristiano como musulmán.