Archivos Mensuales: julio 2016

Triana se viste de gala para celebrar la “Vela de Santa Ana”

Vela-de-Santiago-y-Santa-Ana.-Triana.-Sevilla.-Andalucia.-SpainTradiciones de Sevilla

El origen de la “Velá de Santa Ana” se remonta a finales del siglo XIII, cuando se construyó por orden del rey Alfonso X, el sabio, la Real Parroquia de Santa Ana, también conocida como la Catedral de Triana. Esta romería tenía lugar a finales del mes de Julio en honor a 1280px-20120810_4517.v02la Patrona del Barrio. Antiguamente, como acontecimiento central era la procesión y el culto a la Santísima Patrona de Triana Nuestra Señora Santa Ana. Según el rito ancestral consistía en sacar a la venerada imagen por los alrededores del templo y por la ribera del río Guadalquivir, siendo velada toda la noche. Fueron los cultos religiosos el motivo de esta costumbre que dieron orígenes a este festejo y que ha llegado hasta nuestros días con todo su esplendor. Es la fiesta más antigua de la ciudad de Sevilla.

99134815234912349RAFAES305395345309086En sus orígenes sólo se celebraba el 25 de Julio la víspera de Santa Ana, y el día 26 de la festividad, la fiesta religiosa que acontecía dentro del templo. En esencia no ha variado la religiosa, mientras que la pagana ha ido evolucionando y mucho, tanto es así que a partir del siglo XVIII el Ayuntamiento de Sevilla comenzó a interesarse por la misma, regulándola bajo su control.

Según la historia, el día 25 por la tarde se acogía las solemnes Vísperas. Al finalizar éstas y llegada la medianoche, tenían lugar lo que se conoce como los “Gozos de la Señora Santa gozosseisAna”. Desde la  torre de la “Catedral de Triana”, que  se engalanaba para tal evento, se interpretaba con trompetas y tambores,  por las cuatro thumbnailcaras de la torre, un fragmento de la  centenaria “Nanas de la Señora Santa Ana”. Durante la interpretación de estos gozos, desde el cuerpo superior de la torre, se encendían diversas luminarias para dar la bienvenida a esta jornada, concluyendo con un pino mayor (solemne repique) desde las campanas situadas en la torre de la “Catedral de Triana”.

 A la finalización de esta interpretación, repicaban las campanas de la Torre más trianera. Seguidamente, la “Catedral de Triana” abría sus puertas para realizar la “Felicitación a la Señora” y el solemne besamanos a Santa Ana.

 Poco a poco, esta costumbre de embellecimiento se hizo más hermosa, se incorporaronaltozano fuegos artificiales y se celebraban espectáculos afines al baile y a la música. Los vecinos se lanzaban a la calle para pasear y contemplar el espectáculo. Otros lo hacían sentados en sillas de eneas a las puertas de sus casas, dando buena cuenta de una caña de vino y “pescaíto frito”.

Se tienen noticias de que en el siglo XVII acudían vecinos de otros barrios, e incluso de pueblos limítrofes para disfrutar de la Velá, de los cantes y los bailes. Las noches brillaban de una iluminación especial conferida por faroles que rompían la oscuridad. El Puente de Triana y  la calle Betis parecía una muralla encendida que bordeaba el río Guadalquivir, por el que se deslizaban las barcas adornadas de gran belleza y colorido.

vela-santa-anaFélix González de León( escritor y cronista) escribió en 1839 sobre La Velá de Santa Ana:

“Desde el antiguo hospital de Mareantes (Casa de las Columnas) hasta el puente (el de Barcas), la calle larga (ahora calle Pureza), desde la parroquia de Santa Ana hasta el Altozano y parte del arenal delante del puente, es el sitio donde se celebra la feria, que aquí llaman velada de Santa Ana, los días 25 y 26 de julio de cada año, que es uno de los paseos nocturnos más vistosos y concurridos que se celebran en Sevilla, porque también sevela-santa-ana3--644x362 agrega la iluminación y adorno del puente con número infinito de farolillos pintados y multitud de banderas y gallardetes, que es uno de los puntos de vista más agradables de los que con frecuencia se ven en esta ciudad”.

En la actualidad, en pleno siglo XXI, el barrio de Triana ya está engalanado de luces y farolillos. Una hilera de casetas bordea la margen del río. La magia de Triana aflora con su Velá. Se ha puesto sus mejores galas  y es un espectáculo contemplar algunas de las calles del barrio trianero rebosante de color y ambiente festivo: San Jacinto, Plaza del Altozano, Betis, Castilla, Pureza y la portada en el casetas-vela-santa-anaPuente de Triana a modo de acceso. Todo dispuesto para recibir a miles de sevillanos y visitantes en su tradicional Velá de Santa Ana, a la orilla del río Guadalquivir. Fiesta declarada de Interés Turístico de Andalucía.

Las noches en la Plaza del Altozano se celebran el concurso de sevillanas, cante flamenco y las ya tradicionales actividades deportivas, entre las que destacan juegos de petanca, el concurso de tiradores de cervezas, concurso de libre pesca fluvial y exposiciones de cerámica Sin olvidar, El Gangui, el barco más famosos del barrio, dondecucañalipasamvvelatriana2015  tiene lugar cada tarde en el río  uno de los grandes protagonistas de esta festividad: la tradicional cucaña sobre el Guadalquivir.  Como es  costumbre, el ciclo de cine de verano que se instala en la Plazuela de Santa Ana.

Son centenares de personas las que ya no viven en esta zona de la ciudad. Es un hecho constatable en las multitudinarias reuniones familiares que se dan cita en estos días en el barrio de Triana, donde todavía presiden los abuelos o familiares que tuvieron la suerte de permanecer donde lo hicieron sus ancestros. Triana no es sólo un lugar en un mapa, se vislumbra en el alma de muchas personas que sienten “pasión” por este barrio, aunque hayan echado raíces en otros lugares.

vela-triana-sevillaUn año más, vuelven  a tañer de júbilo las campanas de la parroquia de Santa Ana para festejar la fiesta grande de Triana. Y el arrabal volverá a ser la Triana de siempre, engarzada en las costuras del tiempo, para volver a renacer en la Velá de los sueños de un barrio que es el corazón y el alma misma de Sevilla.

La Velá de Santa Ana es una de esas fiestas populares que afortunadamente no se han perdido, siendo en nuestros días una de las más populares en Sevilla y Andalucía.

La Señora Santa Ana es parte intrínseca de este arrabal trianero,  siete siglos de historia lo avalan.  2016 Velá de Santiago y Santa Ana - Agustín Martín de Soto

 

Propuestas para viajar sola por el mundo

“Dejad que vuestro espíritu aventurero os empuje a seguir adelante y descubrir el mundo que os rodea, con sus rarezas y sus maravillas. Descubrirlo será amarlo” Kahlil Gibran, poeta, novelista y ensayista libanés.

Viajar es la gran pasión de muchas personas. Ahora que nos encontramos en plena época estival, imagino que serán muchas las mujeres que se plantearán viajar solas. Una serie de dudas les hará vacilar. Sólo la simple idea de realizarlo en soledad incomoda y despierta ciertos miedos. Por este motivo, se me ha ocurrido escribir sobre este tema para exponerles mis experiencias y sugerencias como mujer viajera. ”Los viajes en soledad nos ayudan a ser felices por nosotras mismas, potencian nuestra autoestima y confianza”. Cada año aumenta el número de mujeres que emprenden un viaje sin compañía. Hay que ser, sobre todo, un poco camaleónica y comenzar por desprenderse de los temores infundados y prejuicios. Fundamental: ser objetivas y prácticas.

Aunque ya hace bastantes años, para mí fue un momento decisivo, un día surgió la idea: ¿Sería capaz de viajar sola? Y…¿por qué no? Comencé con estas dos preguntas y jamás me he arrepentido. Comprendo que Sola es un adjetivo que asusta a cualquiera y, casi siempre, provoca incertidumbre.

Si la idea la tienes en mente y al final te decides, se genera un sinfín de inquietudes entre las personas del entorno que intentarán amedrentarte con tal locura. Lo cierto es, lo confirmo por los años transcurridos, que cuando tomé tal decisión, puedo decir que hay un antes y un después en mí vida. Se cumplió “mi sueño”, o lo que es lo mismo, he conseguido el reto propuesto:“¿Qué es viajar sola? ¿Cambiar de lugar? No. Cambiar de ilusiones y de prejuicios” Anatole France, escritor.

Hace unos 30 años, las mujeres viajeras eran consideradas como “bichos raros”.  Reconozco que una mayoría de las mujeres de mí “época”  difícilmente se hayan propuesto este tipo de aventuras. En pleno siglo XXI la sociedad y las costumbres han evolucionado y sobre todo el hándicap que ha conseguido la mujer. Actualmente, la edición de guías de turismo para viajeras ocupa un espacio importante. Entre las muchas escritoras viajeras que existen, tuve la oportunidad de leer a  Margarita Youcenar y descubrí lo que significa VIAJAR. El punto de encuentro con otras personas y sus culturas, el conocimiento de su entorno y el incesante y provechoso aprendizaje. Un gran bagaje de enriquecimiento. Tiene una frase que define sus inquietudes: ¿Quién puede ser tan insensato como para morir sin haber dado, por lo menos, una vuelta a su celda?

No hemos de olvidar nunca que, cualquier viaje es en sí mismo un regalo. La mayoría degrandesviajerasweb las mujeres que apostamos por viajar en soledad buscamos precisamente eso: crecer y madurar emocionalmente. Más que nada porque estar solas, pase lo que pase, “nos tenemos a nosotras mismas”. Es una de las revelaciones más liberadoras que he podido experimentar, aunque existen personas que no comprenden esta preferencia.

Durante estos periplos en soledad, otro viaje se inicia en mi interior. Suelo dedicar un tiempo a reflexionar sobre los estados de ánimos asolapados y las incidencias derivadas por el ritmo de la rutina cotidiana. Una especie de “cura espiritual”, una puesta a punto. Vuelvo a casa como nueva.

Creo que viajar es la mejor forma de comprender el mundo en que vivimos, además de enriquecer el espíritu nos ayuda a relativizar nuestros problemas del día a día, incluso podemos aprender a ser felices por nosotras mismas. Este valioso aprendizaje nos resulta útil para emprender nuestro verdadero viaje que, siempre, comienza cuando volvemos: ”Qué importante es en la vida no necesariamente ser fuerte, pero sí sentirte fuerte, midiéndote a ti mismo al menos una vez para saber de lo que eres capaz” Christopher McCandless, un viajero solitario.

DSC_3063El hecho de considerarme una mujer viajera, que no turista, me ha hecho cambiar los conceptos que tenía sobre lo que me rodeaba, ahora los contemplo desde otras perspectivas. Como objetivos logrados hasta ahora: he aprendido a ser más tolerante, generosa y, sobre todo, el placer de compartir las experiencias con mis semejantes, incluso, observo a mi país con otra mirada diferente.

Aparte de los consejos que se reflejan en las guías especializadas, las mujeres viajeras somos un recetario de sugerencias para otras que están dispuestas a emprender ese viaje al que no se atreven afrontar en solitario. En realidad, lo más valioso es la experiencia que se adquiere, y de ella vas aprendiendo para confeccionar tu propio manual. El primero ymujeres-viajeras más repetido, además de efectivo, es el que dice: ”Dónde fueres, haz lo que vieres”. Un refrán de los más antiguos, que es de gran utilidad a cualquier viajera y lo repetimos hasta la saciedad allá donde nos encontremos. No importa si el destino elegido es un país culturalmente parecido al propio o estás en las antípodas. Además de la tolerancia, flexibilidad, sensibilidad, ser positivista y mucha sensatez. Todo es mucho más fácil si tu mente es abierta a todo cuanto acontezca bajo el signo del respeto.

De “donde fuere…” añade un sensato “el nivel de dificultad del viaje tiene que ser asequible y es diferente para cada uno”. ¿Y si son mujeres solas?. Sin intención de que vuestra idea concebida se vea afectada, hay que ser consecuentes y responsables de que viajar sola supone aprender a tomar decisiones por ti misma, enfrentarse a situaciones, quizá, anómalas en la vida cotidiana. Para ello cuentas con la comprensión, la tolerancia, la humildad, el amor; en definitiva, ejercer las bases fundamentales en el comportamiento humano. No temáis a enfrentaros a la dificultad de los idiomas, existe el más universal, los gestos, la mímica. Resumiendo todo esto: intenta entregar lo mejor de ti, te aseguro que recibirás más de lo que puedes imaginar.

Y por último, hay que darse tiempo para digerir lo que está ocurriendo durante el viaje y, sobre todo, hacer caso a la intuición: ”También en la cabeza hay fronteras. El código del viajero es la soledad tanto como la libertad”. Charles Nicholl, historiador británico.

Algunos de mis consejos prácticos: Es importante preparar un equipaje básico de ropa y calzado cómodo. Vestir con decoro respetando las costumbres de cada lugar, sobre todo si son países musulmanes, en ese caso un fulard en la mochila. Documentación en regla. Esos “pequeños objetos inservibles” que todas las mujeres solemos llevar en la bolsa y, que alguna vez son útiles. Medicamentos primordiales y una cámara fotográfica o video para perpetuar esos momentos mágicos.  Un  buen mapa y la imprescindible guía – ya estudiada –   Evitar las salidas nocturnas sin previo conocimiento de los riesgos que maletes-de-viatgepuedes estar expuesta.

Con toda sinceridad, confieso que nunca he tenido problemas por el mero hecho de ser una mujer viajera. Ni siquiera me lo he planteado. Alguna vez que, inesperadamente, haya surgido algún incidente sin trascendencia. Por cierto, no hay que tomárselo por la tremenda.

Concretamente, en esta época estival elijo los lugares a visitar en otoño-invierno. Con tiempo, estudio con minuciosidad los países y las ciudades, aunque probablemente, sufrirán modificaciones de acuerdo con lo que irá surgiendo. Ahí está el quid  de la aventura: los preparativos y todo comenzará en el momento de cerrar la puerta de mi casa. La oportunidad de disfrutar, aún más, al experimentar esa sensación placentera de la adrenalina al invadirme:” No busco el riesgo en vano, no me interesa esa aventura, busco lo que me enriquezca en los viajes”. Cristina Morató, escritora.

                                        ¡MUJER, ATRÉVETE!gaviotas-del-mediterraneo-espanol-spanish-med-L-vhuFle