Archivos Mensuales: junio 2015

Lagos de Plitvice, un rincón del paraíso

 

4901577838_83c7585227_z[1]Nacionalni Park
Plitvicka Jezera –Croatia

“Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: La Naturaleza” (Jean Jacques Rousseau). Creo que, en cada momento de la vida suelen aparecer palabras, aunque no sean 800px-Plitvice_Lakes_1[1]nuestras, que nos sirven para reflejar las distintas situaciones en que nos encontramos. Durante el recorrido por el país croata, he tenido la dicha de visitar esta zona: el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice. Ello ha significado ver cumplido un deseo más que, siempre, persigo en mis viajes: propiciar un encuentro con la Madre Naturaleza. “Lo más importante para mí es la observación directa de la Naturaleza en su luminosa existencia” (August Macke).

Es mediodía, el día es espléndido y la temperatura, en esta época estival, oscila entre P103013220-22º. Procedente de Zadar, a unos 130 kilómetros, aproximadamente, está situado el Parque. Es uno de los lugares más encantadores y mágico de toda Croacia. Por su extensión, unos 300 kilómetros cuadrados, es el mayor entre los ocho que cuenta este país.

Desde hace tiempo, en la literatura científica, Croacia se conoce como un territorio en que los fenómenos de paisajes geomorfológicos e hidrológicos del terreno cárstico ocupan un lugar importantísimo. Sin duda alguna, los Lagos de Plitvice, son uno de tales prodigios. Intentaré reseñar algunos datos sobre este lugar mientras realizo su recorrido y cómo, la Madre Naturaleza, aún continúa realizando esta grandiosa obra y los elementos que ha escogido para realizarla.

P1030164Están situados en la parte oriental de la región montañosa de Lika. Su valor natural, científico y turístico fue advertido desde hace mucho tiempo. Ya en el año 1.929 la zona más próxima a los Lagos fue declarada Parque Nacional. Sin embargo, este acto, era sólo de carácter provisional, siendo renovado en 1.949, por lo que es el más antiguo. Unos treinta años más tarde, en 1.979, la Unesco incluye los Lagos de Plitvice en su lista de Patrimonio Natural de la Humanidad.

A lo largo de este viaje, he observado que este país posee una característica singular: continúan en vigor las antiguas leyendas que, a través de los tiempos, aún conservan su especial atractivo. Todo este conjunto pintoresco y mágico de los lagos y cataratas, como salido de un cuento de hadas, no carece de dichas leyendas de la época medieval, P1030168surgidas en los pequeños pueblos que le rodeaban. Para iniciar esta andadura, una de las muchas historias que acompañan la maravillosa y, casi, irreal aparición de los Lagos de Plitvice:

“Durante meses un bochorno sofocante ya pesaba sobre los valles y los montes. Hombres y animales, praderas y huertos anhelaban un alivio, una tenue llovizna. El río mismo de Crna Rijerka, que otrora rumoreaba alegremente, se secó. El pueblo oraba y suplicaba en balde. El cielo no quiso apiadarse. Fue entonces cuando en el valle hizo su parición la Reina negra con un cortejo brillante. El pueblo se puso a suplicar el favor, el agua, pues irían muriéndose de sed. Y la Reina se apiadó de ellos, súbitamente, con truenos y relámpagos empezó a llover a cántaros, y la lluvia abrevó a personas y animales, campos y prados. Llovía sin parar, y el agua fue creciendo hasta crearse los Lagos”.

Alrededor del edificio de la entrada al Parque, de inspiración alpina, se hallan tiendas de souvenirs, restaurantes y cafetería. Me sorprende el número de señales de prohibición P1030164que se exhiben: Nadar, pescar, encender fuego, coger plantas, dañar los arbustos, tirar basura, etc., etc. Tengo la impresión de que esta vez no podré escabullirme de la “troupe”. La Guía que nos acompaña, facilita un folleto e informa sobre la ruta a seguir hasta llegar al embarcadero en el Lago Kozjak. Nos recomienda, especialmente, de que no se disgregue el grupo, ya que son cinco las rutas existentes y podríamos confundirnos, aunque están señalizadas.”No existen tierras extrañas. Es el viajero el único que es extraño” (Robert Louis Stevenson). Calculo que la ruta elegida tendría una duración, aproximada, de tres horas y media o quizá algo más.

El Parque está muy concurrido. Los primeros senderos, estrechos y en ambas direcciones, son de tierra y gravilla suelta, bordean el cañón (unos 70-80 metros de altura) y sus paredes de acantilados verticales, dificulta la dirección de ida, la derecha queda al lado del precipicio. Camino detrás de una larga fila de curiosos visitantes, mi atención estáP1030185 centrada en el suelo que piso, en vez de contemplar la belleza del entorno. Pienso que, es más importante terminar la ruta ilesa. En unos instantes,  me olvido de todo, y me entrego a la Madre Naturaleza que va abrazándome entre su paisaje. Es corta la distancia recorrida, lo primero que contemplo de estos casi 300 kilómetros cuadrados de naturaleza inmaculada, es la gran cascada Sastavci: 76 metros de caída libre en fina “cola de caballo” y los Lagos inferiores, entre otros, Novakovica, Ciginovac, Okrugljak y Kaluderovac. Una maravillosa bienvenida.

El mayor atractivo de este Parque son los dieciséis lagos a distintos niveles, con una superficie total de unas doscientas hectáreas. El caudal principal de las aguas lo aportan dos ríos preferentes: Bijela Rijeka (Río Blanco) y Crna Rijeka (Río Negro), que se unen en la localidad de Plitvicki Ljeskovac, convirtiéndose en uno solo: El Matica.

P1030272Estos lagos están unidos por cascadas que forman cataratas mayores y menores, y la diferencia de altitud entre el primero y el último de ellos es de 134 metros. Se ha hecho habitual la división básica denominando lagos superiores y lagos inferiores. Todo esta configuración se sitúa en el marco incomparable de los espesos bosques de haya, arce, pino y abetos. Las tres cuartas partes de esta superficie la ocupan dos lagos superiores: Proscansko jezero a 636 metros sobre el nivel del mar y 2,7 kilómetros de longitud y el Kozjak, situado a 534 metros y 3 kilómetros de largo, representan la hidrografía calcárea, y sus cascadas tobaceas, en constante proceso de crecimiento. La toba calcárea es una roca caliza porosa. Si el agua comporta una cantidad suficiente de carbonato cálcico disuelto, entonces, los musgos con ayuda de las algas y bacterias conservan este carbonato cálcico incrustándolo en su P1030284superficie y dentro de su sistema de raíces. Este sedimento blando y poroso se llama caliza, travertino o toba. Con el tiempo, cantidades ilimitadas de estas plantas minúsculas se depositan unas encima de otras y la barrera del lecho del río sigue creciendo, llegando a formarse los lagos. A diferencia de otras rocas, en las que las cascadas destruyen la capa del fondo, aquí las cataratas vuelven a crearse de nuevo. Este proceso continúa realizándose sin cesar. Mientras disfruto de este paseo la Madre Naturaleza está haciendo su fructífero trabajo.

Con el tiempo, el agua cambia su curso dejando algunas barreras secas, a la vez que, estimula el crecimiento de la toba en otros lugares. Este fenómeno causa la sensación de que los Lagos de Plitvice nunca son los mismos. “La Naturaleza sin la señal del hombre es más sublime” (Jaime Balmes).

Me adentro en la espesura del bosque, atravesada por senderos de troncos de madera que ascienden y descienden por las laderas. Los rayos del Sol penetran entre las ramas deP1030259 los árboles. Descubro una gama infinita de tonalidades verdes que se reflejan en el agua, es sin duda, una belleza espectacular. Estoy sorprendida ante este gran museo a cielo abierto: “Tan bellísimos son los Lagos de Plitvice, que no hay ni pincel ni pluma que los iguales” (Iván Trnski).

Hay momentos que no sé a dónde mirar. Trato de inmortalizar estos parajes con mi cámara digital. Sé de antemano que las fotos no serán fieles a la realidad. Sin embargo, positivamente, en mis retinas quedarán guardadas como un tesoro.

P1030252Esta vez, sin intención, me doy cuenta de que me he descolgado del grupo, inconscientemente, me he extraviado en este inmenso territorio. Me preocupa el desbarajuste que puedo ocasionar al resto del grupo. He de actuar con rapidez. Decido volver sobre mis pasos tratando de hallar el sendero que conduce hacia el embarcadero mencionado. Me dejo llevar por la intuición de aquella senderista que fui. Aligero la marcha, mientras me pregunto si soy culpable del despiste o tal vez, la Guía que no nos instruyó qué hacer en tal caso. Recuerdo que en el ticke de entrada figura un teléfono, y yo poseo mi móvil. Estoy segura de que llegaré al punto de encuentro. “El entusiasmo es una de las cosas importantes en la vida” (Tennesse Williams) A pesar de todo, siento una inmensa sensación de total libertad, son instantes de felicidad.

Al fin, encuentro un panel con la imagen de un barquito. He de pasar a la orilla opuesta del P1030245lago Milanovac; atravieso sobre una pasarela de troncos situada casi a ras del agua. Siento en mis pies la fuerza de la corriente y por las salpicaduras noto que el agua no está tan fría. Haciendo un poco de equilibrio, consigo unas fotos. Llego al final y continúo la indicación de la izquierda. Por las sendas de troncos serpenteo los lagos Gavanovac y sus cascadas de Milka Trnina, llamadas así en honor a la célebre soprano croata, una placa conmemorativa la recuerda, y el Kaluderovac, desde aquí diviso en el acantilado oriental del cañón la cueva Supljara y la impresionante catarata llamada Velike (Cascada grande). A través del objetivo de la cámara digital, continúo mi arduo trabajo de captación de imágenes.

P1030239Observo el color de los lagos por los que voy pasando, son diferentes, pueden variar del grisáceo hasta los transparentes turquesas. El agua cambia de color a medida que avanza el día y de orilla a orilla. Todo depende del ángulo de la luz. Tan pronto asciendo como desciendo, o el sendero se vuelve tortuoso, abriéndose paso sobre las cascadas y sorteando los árboles. El agua no deja de tallar, segundo a segundo, este paisaje. A veces, aspiro y expiro profundamente, mientras exclamo entre dientes: ¡Dios, que grande eres!

Disfruto con los cinco sentidos, la orquesta de este vergel ofrece mil y una melodía: los sonidos que producen las corrientes de aguas, el colorido de los bosques que me rodean, el olor, inconfundible, a humedad que desprenden los likenes, sentir las gotas de aguaP1030195 sobre mi piel, tocar la corteza del árbol cubierta de musgo y, mis retinas, que contemplan a esta grandiosa Madre Naturaleza.”Produce una inmensa tristeza pensar que la Naturaleza habla, mientras el género humano no escucha” (Víctor Hugo)

Han transcurrido casi dos horas de caminata cuando llego al prado Kozjacka Draga, zona de esparcimiento que cuenta con servicios de cafetería y restaurante. Aquí está situado el embarcadero del Lago Kozjak. He tenido suerte. El grupo está a punto de coger el barco para atravesar el lago. Para preservar el medio ambiente que rodea el Parque, estas embarcaciones son de tracción eléctrica.

El Sol está empezando a declinar y los colores van tornándose dorados y ocres. Los mejores pinceles de este múltiple cromatismo, son sin duda, aquellos que trazan con más discreción: los árboles de las orillas. Sólo ellos son capaces de operar este milagro, nacen y mueren sin intervención humana.

La travesía es un delicioso paseo, el barco surca el agua silencioso, atento a no molestar a sus pobladores. Las cristalinas aguas, de tono azul intenso, es un espejo en el que se refleja el cielo, las nubes y el verdor de los bosques que bordean sus orillas. Es difícil distinguir donde termina uno y comienza el otro. Una inolvidable panorámica.

P1030229Desembarco en la orilla oriental. Advierto que estos senderos, pasarelas y puentes son un laberinto, además ascendentes. Decido seguir a la “troupe”, aunque rezagada. Las cataratas de toba y las cascadas nos acompañan, hasta adentrarnos en el bosque. En este paraje natural existe una gran diversidad de flora, fauna, especies forestales y plantas endémicas, que necesitaría un capítulo aparte.
Conforme se va ganando altitud, el paisaje deslumbra por su extraordinaria belleza. El bosque es el agua, el agua es el bosque. Entre las sombras de la espesura resulta difícil diferenciarlos:”El agua es el vehículo de la Naturaleza” (Leonardo da Vinci).

El cansancio empieza a ser mella. Caminamos en silencio que, sólo es interrumpido por el P1030225roce de las hojas mecidas por la brisa. Comenzamos a descender para llegar hasta la carretera de servicios del Parque. Un autobús panorámico nos lleva hasta el parking.

Ha sido un paseo inolvidable de algo más de cuatro horas y el recorrido ha sido, aproximadamente, unos ocho kilómetros.

Uno de los primeros investigadores de este fenómeno natural, el académico Ivo Pevalek, allá por el año 1.937, dijo:” Aguas, lagos, cascadas y bosques hay en otros lugares, pero Los Lagos de Plitvice son únicos ¡Tienes que verlos!.

 

Nueva York y Federico García Lorca

federico-garcia-lorca-sagua-grande-L-EkqBrk[1]En la primavera de hace algunos años realicé mi primer viaje a los Estados Unidos, destino: Nueva York. A pesar del tiempo que ha transcurrido, cuando cierro los ojos surgen  los recuerdos y vivencias de aquellos días.

article-2425014-1517F316000005DC-807_634x408[1]Dicen que Nueva York es una mezcla de nacionalidades, esencias y modos de vida que, precisamente, crean la variedad y personalidad de sus barrios, calles y avenidas. Siempre hay algo que ver o que hacer en la isla de Manhattan. Durante mi estancia comprobé que era una ciudad palpitante. Una ciudad que, aunque no estuve nunca, me pareció que ya la conocía. Aún recuerdo su olor, ese olor característico a hollín, las humaredas que se New-York-street-people_1920x1080[1]escapaban por las rejillas de ventilación del Metro, los sonidos metálicos que producían su rodamiento al deslizarse por las enmarañadas entrañas de la gran urbe. Las bulliciosas calles y avenidas, dónde imperaba el ruidoso tráfico, acompasando a esta singular orquesta los claxon y sirenas. Las inesperadas lloviznas primaverales. Cualquiera que visite Nueva York debe saber que la noche en la ciudad es absolutamente mágica y llena de vida. Pasear por Times Square o visitar Central Park bajo las estrellas son otras de las formas de conocer la ciudad.

Contemplé los gigantescos edificios con sus innumerables ventanas iluminadas, e imaginé que miles de ojos me escudriñaban. La densa niebla iba descendiendo img_0380a1-300x200[1]lentamente, envolviendo con su manto a los rascacielos hasta convertir a la ciudad en un espectáculo irreal y maravilloso. Sencillamente me cautivó: hice la promesa de que volvería para perderme entre sus calles.

Tras este breve paréntesis de recuerdos, creo que la ciudad de Nueva York despierta la fascinación a la mayoría de las persona que la visitamos. Supongo que afecta, aún más, a la sensibilidad que poseen los escritores. Es como un imán y su fuerza estimulante provoca reacciones. No es de extrañar que muchos literatos y poetas decidan afincarse, y surjan constantemente novelas de “inmigrantes”, como la gran obra “Llámalo sueño”, de Henry Roth (1.906-1.985) El escritor y profesor gaditano Gerardo Piña Rosales quinta-avenida-1024x512[1](1.948) es el autor de una obra titulada “Antología de escritores españoles en los Estados Unidos”. Este libro recoge poesías, cuentos y una selección de novelas, de unos treinta autores españoles que estuvieron viviendo, y algunos, fijaron su residencia en la City.

Son muchos los escritores españoles que, tras cortas estancias en Nueva York, han sentido el impulso de escribir sus impresiones y experiencias en la ciudad de los rascacielos, entre los muchos, destacaré los de la Generación del 27: García Lorca, Salinas, Jorge Guillén, Cernuda, Juan Ramón Jiménez, entre otros.

article-2425014-1517F316000005DC-807_634x408[1]La figura de García Lorca (1.898-1.936) es un buen referente. Su paso por la ciudad de Nueva York supuso un antes y un después en su trayectoria. Pudo captar en unos meses la esencia misma de la ciudad. “Poeta en Nueva York” está considerada como su mejor obra.
La llegada de Federico García Lorca al Puerto de Nueva York acaeció un 25 de Junio de 1.929, acababa de cumplir 31 años. Oficialmente se dijo que iba a aprender el idioma inglés como Becario en la Universidad de Columbia; sin embargo, se rumoreó que en realidad fueron otros los motivos que le llevaron hasta allí. Durante su estancia vivió en la Residencia para Estudiantes John Jay. En este lugar escribió los poemas que se incluyeron en “Poeta en Nueva York”,  y que nunca vio publicados.
Esta ciudad dejó tal huella en el poeta que consideró su viaje: “La experiencia más útil de mi vida”.

Ese año de 1.929, en Octubre, sucede el “crack” de Wall Street, y sume a la nación en laseaport[1] Gran Depresión. Sin embargo, surge el renacimiento de Harlem y su cultura, la construcción de referentes arquitectónicos como el Empire State Building, el Chrysler y el Rockefeller Center.

Aún hoy día, muchos lugares permanecen inalterables, y otros se han ido adaptando a las actuales infraestructuras. Nueva York es una ciudad que se reinventa constantemente.

estatua-libertad-new-york[1]Puede decirse que se puede ver y sentir un poquito de todo: un trocito de realidad, otro de fascinación y un montón de creatividad. Son los ingredientes que se pueden encontrar en sus calles. Son perfectas para pasear, acaso, deambular durante horas admirando el paraíso arquitectónico: los altos rascacielos, las largas y anchas avenidas y el continuo fluir de la gente. El corazón de la City palpita las 24 horas del día.

Se puede decir que la experiencia y confesiones de García Lorca quedaron plasmadas en “Poeta en Nueva York”, un poemario que es fruto de una intensa estancia del poeta yBarnes-Noble-nyc-FDG[1] dramaturgo en la ciudad de los rascacielos. Expresa con imágenes apocalípticas y surrealismo, su horror ante una civilización mecánica de la que, además, deplora sus injusticias sociales. A pesar de todo, siente admiración por ciertos aspectos de la cultura neoyorkina, y la fascinación que le invadió ante su inconmensurable poder.

Nueva York siempre ha sido una ciudad literaria. Si te consideras escritor, poeta, lector u oyente, hay entretenimiento para todos los gustos. Como capital del mundo editorial de los Estados Unidos, Nueva York crea estrellas literarias. Sin embargo, no tienes que formar parte de los círculos de las letras para disfrutar de la Literatura, siempre hay un sitio al que acudir: Los recitales son un pasatiempo popular. También hay lugares dónde se leen las obras de poetas y novelistas fallecidos, en los denominados “Recitales de Maratón”, una tradición muy neoyorkina. Actualmente en l4th Street (Calle 14), puedes encontrar dos librerías que venden exclusivamente obras escritas en español.

24913240[1]En Enero de 1.930, García Lorca abandona para siempre Nueva York. Como bagaje lleva un poemario, clave en la Literatura Española del siglo XX.
Su obra “Poeta en Nueva York” fue publicada por primera vez en 1.940, a los cuatro años de su fusilamiento durante la Guerra Civil Española. La primera edición apareció simultáneamente en Méjico y Estados Unidos.

Por las calles de Manhattan, contada entre otros por Lorca, nunca han dejado de resonar las voces de los escritores españoles.

Santa Cruz de Tenerife, o Isla Nivaria (II)

shutterstock_61743172-Tenerife1[1]En otro de mis viajes, empecé por recorrer la zona Norte y el Centro de la isla. Disfruté de sus paisajes y los recuerdos que marcaron la época colonial. Cada rincón posee un poco de historia. Desde el litoral hasta los pueblos del interior y sus Parques Nacionales. Tenerife cuenta con 43 espacios protegidos, lo que significa el 42% del territorio. El encanto está en su diversidad, los contrastes: el Norte vestido con su verdor permanente, el Sur lo inhóspito de su entorno: las coladas basálticas que originaron grandes paredes Teide-18.3.11-1-300x225[1]acantiladas como “Los Gigantes” o “Punta de Teno”, a la vez, contrasta la zona turística de Playa de las Américas o de Los Cristianos. En el centro, el espectacular paisaje lunar con sus increíbles colores cromáticos del terreno volcánico de Las Cañadas y la soledad que rodea al Teide. El gran historiador y escritor tinerfeño José Viera y Clavijo (1.731-1.813), en su época sentenció: “el archipiélago era un auténtico laboratorio químico…”

En cuanto al clima, César Manrique (1.919-1.992) pintor, escultor, arquitecto, manifestó en una entrevista publicada por “La Voz” (1.992): “Disfrutamos del mejor clima del mundo. Nos hemos olvidado que tenemos los alisios del Atlántico y la corriente fría de las cesar-manrique[1]Canarias. Aquí tenemos un ventilador constante, maravilloso…”

Uno de los muchos personajes que visitó Santa Cruz fue Sir Arthur Conan Doyle (1.859-1.930), el creador de “poco elemental Sherlock Holmes”. Fue en 1.881, entonces ejercía como médico a bordo del barco “Mayumba”. De esta forma describió su llegada: “La siguiente escala fue el puerto de Santa Cruz de Tenerife, importante en aquellos días por su comercio de cochinillas, un derivado de un insecto que se cría en un cactus. Al secarse sirve de tinte…”

Son muchos los pueblos y villas que tiene Tenerife, cada uno tiene su encanto.“Por consiguiente, si me equivoco alguna vez hablando de estas islas, sólo será de buena fe y de buena pasión, porque apasionadamente sabría yo hablar de ellas…” (Dulce María 157Loynaz, (Un verano en Tenerife)

En la programación que hice para este viaje, anoté varios lugares que tenía interés en conocer. Uno de éstos era un pueblo que me llamó la atención por su historia: Garachico. Y hasta allí llegué. No me defraudó. Está situado en el extremo noroeste de la isla. Por encontrarse fuera de los circuitos turísticos habituales, es una zona llena de tradición y P1000894rodeado por la naturaleza. Fue el principal puerto de la isla durante los siglos XVI y XVII, hasta que en el año 1.706 una erupción del volcán Trevejo, la lava arrasó gran parte de la villa, además de que “milagrosamente” no hubo víctimas. Así terminó su periodo dorado y floreciente. Se le llama “Villa gloriosa en su adversidad” tras las diversas catástrofes que la asolaron. Ahora es un encantador puerto de pescadores. Hice un recorrido por este pueblo, aún existen magnificas casonas, monumentos, y edificios del más puro estilo canario, con sus típicos balcones, y para orgullo de sus habitantes, el Castillo de San Miguel vigilante de la bahía de Garachico.

Aquí conocí las llamadas “piscinas naturales”. Es una original zona de baños formada por las caprichosas coladas (oquedades) que originó el magma al contactar con el agua del mar tras la erupción. Es conocida como “El Caletón”.

Güimar es otra villa por la que sentía una irresistible atracción, además, pocos turistas 373llegan hasta allí. Está situada en el Este de la isla. El municipio comienza en el volcán de Arafo y acaba en el Barranco de Herques. La última erupción volcánica ocurrió en 1.704. Aquí se halla el Parque Etnográfico Pirámides de Güimar. Es un complejo de estructuras piramidales orientadas astronómicamente a los solsticios de verano e invierno. Estas construcciones escalonadas guardan una sorprendente similitud con las halladas en Egipto, Mesopotamia, Cerdeña, Sicilia, Sudamérica y otras partes del mundo.

El impulsor del estudio de estas pirámides fue Thor Heyerdahl (1.914-2.002), explorador, investigador, antropólogo y escritor. Un autor que ha vendido más de 70 millones de libros. Su obra “La expedición de la Kon Kiti” (1.991) es el libro más vendido de la historia moderna. Fue el verdadero creador de este Parque y el Museo, que está instalado en la antigua “Casa Chacona”, restaurada, dónde vivió el poeta Arístides Hernández Mora, autor de “La verdad de mi locura”.

pico-del-teide-375871__180[1]En 1.991, investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias, descubrieron que el complejo principal de las Pirámides de Güimar está orientado astronómicamente. Este complejo señala, por un lado, la puesta de Sol el día del solsticio de verano y, por otro, la salida del Sol el día del solsticio de invierno. Descubrieron también el fenómeno de la Doble puesta del Sol, el día del solsticio estival: el Sol se oculta primero tras un saliente de la caldera (*) de Pedro Gil, reaparece por un instante al superar dicho saliente y se oculta, finalmente, por el fondo de la caldera.

(*) Caldera. Son depresiones que tienden al círculo: la consecuencia de la erosión o de una explosión volcánica.

Y por último otro lugar de gran belleza, e igualmente desconocido turísticamente, es P1280344Punta Hidalgo. Situado en el noroeste del litoral de Tenerife, a pocos kilómetros de La Laguna. Cuenta la leyenda que, cuando el mencey Tinerfe repartió entre sus nueve hijos la tierra insular, dejó a un décimo hijo ilegítimo, Zebensui, aquellas tierras que nadie quería. En estos tiempos quienes disfrutan de este lugar son los propios isleños, que alejados del mundanal ruido y del turismo gozan de este privilegio.

La plataforma de esta línea de costa está formada por coladas basálticas originadas en el Cuaternario, y cuenta con “piscinas naturales o charcos” La playa que baña esta zona, es 90a_hb_5370edf7344ec[1]de arena volcánica. Desde la orilla pude observar la braveza del mar, un Océano enfadado que enviaba las olas a chocar contra la arena negra de la orilla. El espectáculo era maravilloso por el contraste de la blanca espuma sobre el oscuro lecho. A quienes les guste contemplar el mar, este es el mejor sitio para el encuentro. Simplemente: es impresionante.

Un ¡Hasta pronto! Desde el Mirador de San Mateo, una estupenda panorámica: las plataneras, extensas en algunos puntos, llegan hasta la orilla, y algunos de losP1010054 invernaderos en los que se cultivan flores tropicales. Más allá, el Océano.

Efectivamente, estoy de acuerdo con las palabras del escritor Viera: “Nunca olvidaré las estancias que disfruté en esta hermosa isla y siempre prometo que volveré”.