Archivos Mensuales: abril 2015

Día Internacional del Libro

libros-monton[1]23 Abril de 2.015

El Día del Libro es un aperitivo fantástico para los amantes de la lectura; supone la antesala de la Feria del Libro de Sevilla, que tendrá lugar del 7 al 17 de Mayo en la emblemática Plaza Nueva. En esos días se ofrecerán conferencias, exposiciones, mesas redondas, recitales poéticos, presentaciones, firmas de autor y un recinto dedicado a los niños y jóvenes.

Comentar sobre los libros es ardua tarea, sin embargo, es de sobra conocido que cultivan nuestra imaginación y alimentan nuestras fantasías. Es nuestro profesor y nuestro compañero de aventuras. La lectura fomenta la empatía y la reflexión, enriquece con las experiencias de otros, relaja el cuerpo, mejora el lenguaje y la escritura.

Además, es el mejor transmisor de valores y mensajes para los lectores, en particular a los jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y respetar la irreemplazable contribución de los creadores, al progreso social y cultural de los países.

Para este día tan señalado, he recopilado algunas frases célebres sobre los libros y el acto de leer.

“Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida” (Mario Vargas Llosa)
“El verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar no soporta el “modo imperativo” (José Luis Borges)
“La lectura no da al hombre sabiduría, le da conocimientos” (Somerset Maugham)
“La lectura, una puerta abierta a un mundo encantado” (François Mauriac)
“Un libro abierto es un cerebro que habla, cerrado un amigo que espera, olvidado un alma que perdona, destruido un corazón que llora” (Proverbio hindú)
“Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro” (Emily Dickinson)
“La lectura de un buen libro es un diálogo incesante en que el libro habla y el alma contesta” (Andre Maurois)
“Un libro, como un viaje, se comienza con inquietud y se termina con melancolía” (José Vasconcelos)

Un libro es un regalo para siempre. ¡Feliz Día del Libro!

22 de Abril – DIA DE LA TIERRA

dia-de-la-tierra-2015-600x429[1]El Día de la Tierra se celebrará, como cada año, el próximo día 22 de Abril. Así sucede desde el año 1.970 cuando el senador americano Gaylord Nelson animó a los estudiantes para que desarrollasen proyectos de sensibilización medio ambiental en sus 20090818elpepisoc_2[1]comunidades. De hecho, aquel primer Día de la Tierra logró que se creara la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) y, además, logró que se adoptase la ley de “Clean Air, Clean Water, and Endangered Species” (Aire limpio, Agua limpia y Especies en Peligro).

En 1990, el Día de la Tierra se convirtió en un evento mundial.Photo+5+141412135-676x442[1]

En estos días previos, a través de los medios de comunicación se difunden datos e información sobre la evolución y evaluación que suponen las catástrofes medio ambientales y las pérdidas económicas y materiales que esto supone.

Se puede decir que, desde entonces, el activismo ecológico comenzó a ganar más y más espacio en los países más desarrollados y sus representantes. En el Día de la Tierra se 17_gal_02120802[1]insta a todos los ciudadanos del mundo y, especialmente, a los diferentes países más implicados, a tomar actitudes más ecológicas para preservar el medio que nos rodea. De todas maneras, es conocido el interesante trabajo que realizan las agrupaciones ecológicas durante todos los días del año para lograr que se cumplan los acuerdos firmados y se aseguren los cambios positivos.

La Humanidad se une a reflexionar sobre el futuro de nuestro Planeta. El lugar en el que vive y, en la medida de lo posible, evitar que se siga destruyendo.54018_gd[1]

El Planeta Tierra nos necesita hoy más que nunca, y debemos ser responsables de su conservación.

¡Seamos consecuentes, Día de la Tierra 2015!

Curiosas anécdotas sobre Gabriela Mistral y Pablo Neruda

loffit_gabriela-mistral_01[1]Hoy, 7 de Abril de 2.015 se celebra el 126º Aniversario del nacimiento de la insigne escritora Gabriela Mistral. En su honor he recopilado algunos datos sobre su vida para recordarla en este día.

Los dos primeros latinoamericanos Gabriela Mistral y Pablo Neruda, ganadores del máximo galardón literario: El Nobel. Ambos han vivido infinitas anécdotas a lo largo de sus vidas. Resulta difícil seleccionar éste o aquél hecho, quizá insólitos para unos. Al final, me he decidido por estas pequeñas anécdotas que, a veces, pasan desapercibidas u olvidadas, y que a través del tiempo transcurrido cobran relevancia y satisfacen la curiosidad.

mistral_nobel-65a99[1]La gran poetisa Gabriela Mistral, cuyo nombre verdadero era Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, nacida en Vicuña, en el Valle de Elqui (Chile) 1.889-1.957. Fue la primera mujer latinoamericana que ganó un Nobel de Literatura en 1.945.

Su primera y amarga experiencia en la niñez, ocurrió cuando la Directora del Colegio La Unión, le diagnosticó como “una retrasada mental”. Fue devuelta a su casa, diciéndole a su madre: “que no serviría para otra cosa que las labores domésticas”. Su formación se debe a la constancia y voluntad que tenía por aprender. Una auténtica autodidacta.
Cuando comenzó a escribir sus primeros poemas en un diario local (1.904), utilizaba seudónimos tan bellos como “Alguien”, “Soledad” y “Alma”.

En su juventud, corría el año 1.906, ejercía de ayudante en la Escuela La Cantera, cuando se enamoró, a los 17 años, de un modesto empleado de Ferrocarriles, llamado Romelio Ureta. Por causas desconocidas y no aclaradas, se suicidó en 1.909. Este hecho dejó profunda huella en Gabriela. Fue uno de los grandes amores de su vida.
Corría el año 1.921, durante su estancia en la zona de la Araucania (Chile), conoció a un joven llamado Neftalí Reyes, quién posteriormente sería conocido como Pablo Neruda. Le tuvo bajo su tutela durante los años que estuvo como Directora del Liceo de Temuco.
En Junio de 1.923, se publicó la primera edición de su obra “Desolación”, a la vez que su gran amigo Pablo edita “Crepusculario”.

Entre los muchos países en que vivió, estuvo en España como Cónsul de la Embajada de Chile. La Guerra Civil le impactó de tal manera, que decidió que la recaudación que se obtuvo por su libro “Tala” (1.938), publicado en Buenos Aires, fuera destinada a loffit_gabriela-mistral_10[1]instituciones que albergaban a los niños españoles desvalidos durante la guerra.
Una tragedia más se produjo en su vida. En Agosto de 1.943, Juan Miguel, de 17 años, sobrino que siempre le acompañaba en sus viajes, se suicidó. Entonces se rumoreó que era su hijo, pero ella nunca hizo comentario al respecto.

Pasaron los años, hasta que Doris Dana, su fiel secretaria, Albacea y confidente, reveló en una de sus visitas a Chile que, su sobrino era realmente su hijo. Así se derrumbaba uno de los episodios más denigrantes en la vida y obra de Gabriela Mistral.
La chismografía de la época fue a más lejos, Gabriela fue acusada de lesbiana, por el sólo hecho de no haberse casado nunca. Al romperse los moldes, fue apuntada con el dedo por la sociedad más clasista de Chile. Ante tal situación, aceptó la invitación del Gobierno de Méjico para colaborar en el futuro Plan de Educación.

000366386[1]Según cuenta el escritor Sergio Macías, cuando Gabriela salió para Estocolmo con motivo de recoger su merecido Premio Nobel, desconocía como debería vestirse para tal acto; tampoco tenía dinero para ello. Pero hubo un ángel de la guarda que hizo el milagro: el Embajador de Chile. Él se encargó que le confeccionaran uno.
El epitafio que está escrito en su lápida resume lo que fue su vida:”Es mi voluntad que mi cuerpo sea enterrado en mi amado pueblo de Monte Grande, en el Valle de Elqui. Lo que el alma hace por su cuerpo, es lo que el hombre hace por su pueblo”.

De Pablo Neruda, premio Nobel de 1.971, aún me resulta más complicado seleccionar los sucesos que acontecieron en su vida. Su trayectoria coincide con la de su amiga Gabriela Mistral. En sus comienzos fue docente y también llegó a desempeñar cargos diplomáticos y vivió exiliado.

Entre las muchas anécdotas resalto ésta. En Abril de 1.939 Pablo es nombrado Cónsul Encargado de la Inmigración Española, aunque su título diplomático es Cónsul Particular de Segunda Clase. Su misión consistía en trasladar a Chile un contingente de refugiados.
Entre los meses de Mayo y Agosto de 1.939 organiza y dirige con otros intelectuales de la época, como Diego Rivera, el transporte de cerca de 2.000 refugiados españoles de lafotomarcalibros[1] Guerra Civil. El barco, bautizado como “Winnipeg” llega a Valparaíso (Chile) el 4 de Setiembre. A este acontecimiento dedicó un poema que dice así: “Todos fueron entrando al barco/ Mi poesía en su lucha había logrado/encontrarles Patria/ Y me sentí orgulloso.”
En otra ocasión, el poeta chileno, a quien un grupo de funcionarios anticastristas, le impidió hace 40 años, dar un recital en el Banco Interamericano de Desarrollo, en Washington; logró finalmente su objetivo gracias a una grabación perdida desde entonces. Fue todo un éxito.

Entre la interminable lista de hechos acaecidos, éste sucedió en una reunión de intelectuales, quizá en 1.960, Neruda coincide con Gonzalo Rojas (Premio Príncipe de Asturias 2.003). Un amigo de ambos, que era muy pícaro, le preguntó: “Pablo ¿Qué crees vos de la poesía de Gonzalo Rojas?. A lo que Neruda le contestó: “No es un mal poeta, pero escribe POQUITITO”. A esto, Rojas que le escuchó, contesta:”Tú eres un genio, pero escribes DEMASIADITO”. Se sonrieron y se dieron un apretón de manos, y ahí quedó la broma.

De todos es conocido la amistad que unía a los dos Pablos: Pablo Picasso y Pablo Neruda. En 1.960, después de dos años de trabajo en común, se publicó “Toros”, un libro que contenía el poema “Toros”, de Neruda, junto a quince litografías, en blanco y negro, de Picasso. De esta publicación se hicieron 500 ejemplares, que desaparecieron rápidamente en el mercado literario.
Hasta el 12 de Diciembre de 1.992, después de diecinueve años de su fallecimiento, pudo cumplirse su deseo: “Que su cuerpo fuese enterrado en su casa de Isla Negra (Chile) frente al mar, que tanto amó y cantó”.

Exaltación a los costaleros y capataces de Sevilla

SEMANA SANTA 2.015

P1260715Hoy, Sábado de Gloria, está a punto de finalizar la Semana Santa de Sevilla. Una semana que ha transcurrido esplendorosamente. Después de varios años en los que la meteorología ha sido adversa, esta vez el Sol ha sido generoso, demasiado generoso en esta época primaveral ya que las temperaturas han sido veraniegas. Pero todo sea para bien. El azahar ha eclosionado en estos días. Su exquisito olor mezclado con el incienso y la cera embriaga la sutil brisa que refresca el ambiente de las calles y plazuelas. Los desfiles procesionales han lucido sus mejores galas. Sin embargo, para los sevillanos no significa una triste despedida, sino un ¡Hasta luego! Ya comienza a contarse los días que faltan para la Semana Santa del próximo año.

Desde este humilde rincón sevillano, quiero hacer mi pequeño homenaje a todos los hermanos costaleros y sus capataces por el duro trabajo que realizan debajo de las trabajeras de los pasos. ¡A la ésta es!

P1430557Detrás de esos respiraderos, calados por fantasías barrocas, realizados en caoba, de plata o sobredorados, con todo el esplendor que realzan a los pasos de Misterio o de Palio de las Dolorosas sevillanas, hay vida. En cualquier calle o plaza, reina un silencio expectante, sólo se oye el jadeo de unos hombres por el esfuerzo que están realizando, como un resollar de entrañas y, una voz, la del Capataz ¡Menos paso, quiero! ¡Derecha, alante! Son los costaleros sevillanos que llevan sobre el arco de sus espaldas todo el tremendo peso del paso. Apenas si los pies se mueven, entonces, con la agobiante carga. Andar con buen paso es el signo elemental de la vida. Lo que camina está vivo, esa vida que advertimos en las imágenes que desfilan en Sevilla se debe al buen hacer de los costaleros. El pie que calza humildemente alpargatas y que se posan sobre el suelo, de forma suave, acariciándolo con sus pisadas.

Sus rostros se hunden sobre el pecho. Un costal de lona o una manta de algodón es un P1430559leve reparo sobre la nuca. La columna vertebral aguanta la carga de las “trabajaderas”, maderos que cruzan el ancho de las andas. Los ricos faldones, ondulaciones de telas en terciopelo bordado, caen a los costados, al frente y a la cola, encerrando a los costaleros en ese privilegiado espacio, resguardándolos celosamente de miradas curiosas.

En Sevilla, la suprema elegancia de la ciudad heredera de tantas cosas que, ni ella misma sospecha, se revela en este pudor de su estado popular, velar la identidad del costalero. En Sevilla, se trabaja sin alardes. Bajo el paso, sin ver, ni ser visto, se sabe sujeto de admiraciones y siente toda la dignidad de su misión. Los costaleros forman el cimiento palpitante, humano, con angustia de músculos que se rinden y, que sólo el estímulo, de su fe hacia las veneradas imágenes que portan les hace llevadero el recorrido por las calles. El costalero sevillano posee un santo orgullo: pertenecer a su Hermandad como hermano y, además, ser costalero.

P1140733El costalero aguanta la fatiga muscular tras la máscara de los respiraderos tallados. Se recoge en sí mismo, pone en tensión toda su estructura ósea y muscular, y su empuje, anónimo, en el hueco del canasto cuyo techo tiene alfajías de “trabajaderas”. Un esfuerzo enorme el que realiza con gracia sevillana, lo que importa es el rendimiento, no el alarde.

¡Pararse ahí! El llamador cae rotundo. El paso descansa pesadamente. Los pechos P1380781jadeantes sienten alivio y en las sienes congestionadas vuelve a circular la sangre. Una parada breve. Relevos de compañeros.

La mejor dirección para llevar a cabo esta finalidad recae sobre el Capataz. Por intuición, elige a sus hombres, a su cuadrilla, entre treinta y seis hombres que, por término medio, llevan un paso a cuarenta y dos. Conoce exactamente el rendimiento de cada costalero. Sabe la talla de cada uno y los ordena, los iguala y señala a cada uno el lugar que ha de ocupar: los costeros, los fiadores, corriente, guías y contraguías.

Fiel a su cometido, ese hombre, vestido de oscuro, camisa blanca, corbata negra. Erguido, mirada penetrante que observa detenidamente el entorno. Siempre está pendiente de sus hombres, palabras de aliento que transmite, en voz baja, a través del respiradero. Su mano derecha, agarra con fuerza el llamador. Sabedor de que su voz son los ojos de quienes van debajo del paso.

P1270266Todos se mueven acordando su trabajo a la voz ritual del Capataz, precisa, ya cargadas de tradición: ¡Ponerse! ¿Estáis puestos? ¡Mira que voy a llamá! ¡Todos por igual, valientes! ¡A la ésta es!. El llamador ha dado un golpe en seco. El paso se levanta. Los cuerpos arqueados bajo las “trabajaderas”, se han estirado. Sobre el cuello doblado por el esfuerzo, cae el peso de las andas. El crujir de las vértebras. Los brazos, como rudas asas, suben hasta la frente, afirmándose sobre la “trabajadera”. El travesaño brilla por el sudor, está pulido por las manos que se aferran a él. Los músculo se distienden, los tendones quieren saltar. Las venas frontales y las del cuello se dilatan. Los ojos, por el esfuerzo, se inyectan en sangre. Los recios pechos, se hinchan. Más de ochenta kilos gravitan sobre cada uno de los costaleros que han alzado el paso hacia el cielo, sobre los pies queda firme y las sagradas imágenes tiemblan, animadas por un soplo vital.

A través de las rendijas de las filigranas de los respiraderos, se cuela una luz tenue. Los costaleros comienzan su andadura atentos a la voz del Capataz, su guía. En su mente: Un año más y un año menos.

Una vez más, vuestro esfuerzo siempre será reconocido y recompensado por aquellas personas que saben del tesón y cariño que nos mostráis de forma anónima.