Archivos Mensuales: marzo 2015

Sevilla, es luz, color y olor en primavera

4373318-Beautiful_Seville_Sevilla[1]Hay ciudades novias. Son bellas, sonrientes y un poco pérfidas. Son celosas de sus novios y no les dejan el más leve devaneo por otras calles. Pero es inútil. Las ciudades, sobre todo cuando tienen alma y perfume, son mucho más anchas que sus muros. Sevilla, en primavera enamora y fascina. La gracia inefable de una ciudad de simpatías únicas

La luz plena, cegadora, inquisitiva. Luz que inunda multiplicando en el cielo la paleta de los azules desde el cobalto hasta los celestes blanquecinos. Luz sabia, sobre todo los grises y los violetas, en la hora crítica de los crespúsculos. Esa luz que posee, como OLYMPUS DIGITAL CAMERAninguna, por encanto del aire y la atracción de la tierra. La primavera obra el milagro de que cada planta, que cada árbol adquiera gradualmente tonalidades alucinantes, con verdes de pavo real, azul-malva de jacarandas, dorados, rosáceos y granates, con contrapunto el anaranjado. Así, los colores se combinan en caprichosas tonalidades y las sombras y tornasoles se diluyen.

En la primavera, Sevilla se torna en un arco iris de fragancias, rociadas por los perfumes de los parques y jardines, acá y allá lucen los jazmines, jacarandas, magnolios, rosales, 2 Ramo de azahar[1]geranios, adelfas. Lugares donde no faltan elementos típicos tan sevillano como las fuentes y la cerámica de Triana. Los naranjos que adornan sus calles se despiertan y el azahar viste a la ciudad con los colores de Andalucía: el verde y el blanco y lo perfuman con el aroma inconfundible de Sevilla. Pero si placentero es el aroma a azahar, no menos seductor resulta el olor a tierra mojada por la fina lluvia primaveral. Algunas mañanas de neblina, misterioso velo que envuelve a Sevilla, o quizá es invento de los jardines para recobrar el sosiego.

Pasear por Sevilla, sus avenidas verdes, entre olmos, fresnos, laureles de India y palmeras, el tiempo se detiene y el romanticismo envuelve a los visitantes. Siempre se hallará unP1090578[1] sitio idóneo para el reposo y el relax en las tardes primaverales, un recoveco jardín, un banco de azulejos en una placita. Cualquier entorno seduce al visitante por la miscelánea de esencias que emanan de la brisa vespertina.

 

Es la época idónea para dejarse seducir por Sevilla.