Archivos Mensuales: enero 2015

LA HISTORIA DEL NIÑO MANUELITO

P1190434El Niño de la Espina (Cuzco- Perú)

Esta es la historia del autor de una tradición enraizada en los cuzqueños de hoy, se trata del imaginero Antonio Olave Palomino quién realizó el primer Niño de la Espina o Manuelito, una representación del Niño Jesús. Este escultor imaginero nació en Pisac, un pequeño poblado del distrito de Calca, en el año 1.928 y su niñez transcurrió en Cuzco. Cuando tenía siete años, su tío, Fabián Palomino, se lo llevó a Abancay y le inició en el arte de la restauración. Está considerado como el más prestigioso escultor de fines del siglo XX e inicios del XXI. Esta obra es la más representativa.

Tras el terremoto que devastó Cuzco el 18 de Mayo de 1.950, Antonio Olave empezó a ser reconocido como maestro en imaginería. Algunos Museos e iglesias solicitaban su trabajo de restauración para las imágenes destrozadas en la catástrofe.

Años más tarde, en 1.975 los campesinos de Vilcamba, en La Convención, tocaron a su puerta para solicitarle la restauración de la imagen del Niño Jesús, Patrono del pueblo. La figura medía sesenta centímetros y estaba realizada en maguey, una madera conocida por Olave. Aceptó la propuesta y se desplazó al mencionado pueblo. Allí, además de reparar la venerada imagen y el altar Mayor de la iglesia, escuchó la historia de Q’alito, un niño que se reunía con los pastores para jugar con ellos y a cuidar del ganado.

[…Un día, otro pequeño que jugaba con él se clavó una espina en el pie. Q’alito, para calmarle, pisó otra y le dijo:”Yo, también tengo una espina, no estés triste…] Aquel relato le conmocionó y fue su inspiración para crear a Manuelito.

Así fue, como esta historia se convirtió en la Partida de Nacimiento del Niño de la Espina, una figura que adorna todos los nacimientos navideños del Perú. La creación contribuyó, además, a que Antonio Olave rescatara la técnica de la imaginería escultórica de la Escuela Cuzqueña, que se inspiraba en la religiosidad de la época colonial peruana de los siglos XVI y XVII.

Los rasgos más características de este Manuelito son las siguientes: trabajado en madera maguey, los ojos de cristal, paladar de espejo, los cabellos son naturales y la lágrima de vidrio. La vestimenta suele estar inspirada a la usanza de los antiguos cuzqueños y de los habitantes de principios de la colonización.

Actualmente, existe el Museo Taller Olave que expone sus creaciones más valiosas, entre las que se encuentra la imagen de un Niño Manuelito que fue bendecido por Juan Pablo II en la visita que realizó el 3 de Febrero de 1.985.

Cuenta en su haber varios galardones obtenidos en su país, Perú.

-Patrimonio Cultural Vivo de la Nación.
-Gran Maestro de la Artesanía Peruana.
-Medalla al Mérito Pablo Vizcardo y Guzmán, entregada por el Congreso de la República.
-Premio Nacional Amautas de la Artesanía Peruana 2.012.

Bibliografía: José Víctor Salcedo, periodista. Cuzco.

La pequeña imagen de la fotografía es de mi propiedad.

Karlovy Vary, la ciudad de las fuentes termales

800px-2007-KarlovyVary-143s[1]Creo que, a las personas viajeras, nos invade una inquieta curiosidad cuando preparamos un viaje: ése que se ha soñado durante tanto tiempo. Sobre todo, sentimos una extraña ansiedad cultural por conocer “in situ” todo aquello que hemos visto a través de los medios de comunicación, una lectura, o quizá, por los comentarios de alguien que estuvo allí. Imagino que, desde ése momento, nos transformamos en una especie de esponja y absorbemos todo cuanto nos rodea.

kv002[1]Hace unos años, en el mes de Septiembre, fui por primera vez a la hermosa ciudad de Praga y tenía gran interés en visitar la pequeña ciudad balnearia más grande de la República Checa: Karlovy Vary. Fundada por el Sacro Emperador Romano Carlos IV en el año 1.370. Está situada a unos 130 Km. de la capital checa, en la parte occidental del país, entre cordilleras cubiertas de bosques. Confluyen los ríos Ohre y Telp que la cruzan de Norte a Sur, dividiéndola en dos orillas.

Es de una belleza incomparable. Se puede captar la armonía entre el tiempo pasado y el presente. Su bella arquitectura cuyos estilos abarca el Clasicista, Imperio, Rococó y PRAGA-MAMA-113[1]Biedemeir y el Art Nouveau. Las torres de las hermosas iglesias y el impresionante templo ortodoxo de los Santos Pedro y Pablo, con sus cúpulas doradas, se alzan majestuosas hacia el cielo. Los paseos ajardinados, las recoletas placitas y los cuidados bulevares, invitan a una deliciosa caminata. Por otro lado, se despiertan los sentidos con el sinfín de murmullos que emanan de las Fuentes Termales de aguas sulfurosas, el olor de sus típicos dulces: las obleas y barquillos de canela y vainilla. Por unos instantes, parece que el tiempo se ha detenido.

Esta ciudad creció en importancia en el pasado siglo XIX, debido a sus conocidas aguas mineralizadas, con poderes curativos para el tratamiento de varias enfermedades. Cuenta kv12[1]con 13 fuentes principales y unas 300 más pequeñas. Hacia la mitad del XIX se convirtió en un centro turístico, especialmente para las celebridades internacionales, escritores y de la realeza, por lo que también resaltó por su tradición cultural.

Lujosos hoteles, restaurantes y comercios dedicados a joyerías, boutiques, souvenirs y, sobre todo, grandes tiendas dedicadas a la venta de objetos de cristal de Bohemia. Están situados en el paseo llamado Stará Louka. En el lado derecho del río Tepl se halla el Gran Hotel Pupp, el más antiguo y conocido de la ciudad, de 1.786. En sus dependencias se alojó el escritor ruso Nikolai Vasilievich Gogol (l.809-1.852) que se dio a conocer con unas narraciones contenidas en el volumen “Veladas en la finca de Dikanka”. Su éxito llegó con “Taras Bulba”, “El retrato”, “La naríz” y “El abrigo”. En cuanto al género dramático: “El inspector” (1.836) y “El casamiento” son algunas de las más conocidas. En 1.842 publicó la primera parte de “Almas muertas”, con la que tuvo una amarga acogida,19057654[2] que le impulsó a escribir una segunda parte. Una vez terminada, en vísperas de su muerte, él mismo la condenó al fuego.
En la actualidad, en el Gran Hotel Pupp se celebran conciertos de gala, festivales, congresos y otros eventos culturales.

A lo largo del recorrido, se contempla algunos de los hermosos edificios simbólicos y característicos de la ciudad: las Columnatas. Como su nombre indica, estas construcciones están sostenidas por numerosas columnas que hacen de soportales para pasear y proteger a los viandantes de las inclemencias del tiempo. A cierta distancia unas de otras, hay instaladas fuentes para beber. En el interior, grandes salones para celebrar diversos actos culturales. La mayor es conocida como la Columnata del Molino y, la más antigua, la del Mercado. Las casas img_4128[1]fueron construidas a finales del siglo XIX y sus fachadas están adornadas con azulejos, estucos y maderas nobles. Como curiosidad, cada casa tiene su nombre: La Casa de Gloria, de Astoria, de Pasteur, del Águila Negra, de La liebre blanca. Dos prominentes personalidades fueron asiduas de este lugar. Karkl Mark y Seigmund Freud, el creador del psicoanálisis. Éste último residió en La Casa Dorada, una placa luce en su puerta.

kv005[1]Cruzando la Calle de la Colina del Castillo, a la derecha se levanta La Casa de los Tres Moros, que está íntimamente ligada al escritor alemán Johann Wolfgan Goethe (1.749-1.832) un admirador de esta ciudad que la visitó en trece ocasiones. Muchas de sus obras las escribió aquí. Como es usual, una inscripción en la puerta nos lo recuerda. También al otro lado del río Telp, en el llamado Prado de Dorotea, un busto de mármol blanco que se erigió en 1.883.
Este escritor durante su primera etapa, en el inicio de las Letras, sus obras tenían un carácter muy diverso. “Anette”, “El capricho del amante” (1.767) y la comedia “Los cómplices” (1.770) De su amistad con Herder su influencia sería importantísima para adentrarse en el género dramático “Götz” (1.774) fue un éxito. En esta época esbozó “Fausto”, obra en la que trabajaría hasta su muerte.

kv004[1]Un tranquilo paseo por la antigua Calle del Prado. Las primeras casas que se empezaron a construir en 1.690. Cada una de ellas nos puede contar muchas historias de los siglos pasados. En La Casa de Strauss, el famoso compositor, y en la conocida como La Corona de Oro, también se alojó Goethe, cuando visitó por última vez la ciudad en 1.823.
La mansión que se encuentra detrás de la de Strauss, en su fachada llama la atención una pequeña estatua de un elefante dorado. Se trata del famoso Café Elefant. En este elegante lugar se celebraban las tertulias literarias de los escritores que residían por temporadas en Karlovy Vary. También merece mención la Casa de los Hermanos Fanieck, que abrieron la primera imprenta en 1.788.

En el llamado Prado de Dorotea, se encuentra la Galería de Arte. Un poco más alejado está el Palacio de Correos. Bajo la sombra de tres árboles centenarios se encuentra el monumento, cincelado en piedra, a Friedrich von Shiller (1.759-1805) escritor alemán. Sólo visitó esta ciudad en 1.791. Como anécdota se dice, que le encantaba los paseos en burro por los bosques del Balneario.
Este escritor está considerado como el más grande dramaturgo de la historia del teatro alemán, y una celebridad de la literatura europea. Además fue poeta, filólogo e historiador. Su etapa estudiantil en el Regimiento Militar de Stuttgart fue bastante rocambolesca, estuvo en prisión. Escribió sus primeras poesías y terminó su obra de kv006[1]teatro “Los bandidos” (1.781) Asistió a su estreno y fue todo un éxito. Por este motivo, fue encarcelado al no obtener permiso. En 1.782 logró escaparse, lo que provocó que durante los siguientes diez años viviera en constante riesgo, adoptó nombres y seudónimo en sus escritos. En 1.787 empezó a escribir “Don Carlo”, la primera de sus obras escritas en verso libre. Fue un gran amigo de Goethe, este lazo de amistad que unía a ambos escritores, supuso un cambio y mejoramiento en su literatura. Entre sus muchas obras: “Guillermo Tell”, “El ideal y la Vida”, “La canción de la campana” (1.800) y la “Oda a la alegría” que fue su culminación como poeta, a la que el famoso compositor Beethoven se inspiró para crear la Novena Sinfonía.

A través del cruce de la carretera que se adentra en la ciudad, puede verse otro monumento dedicado al poeta polaco Adam Mickiewicz (1.798-1.855) asiduo visitante de este lugar. Autor entre otras obras: los poemas “Grazyna”, “Pan y Tadeusz” y el drama “Los antepasados” (1.823)

t-carlsbad-2[1]Entre el Sanatorio de Riechmond y el Palacio de Correos, en el parque, se halla la grandiosa glorieta dedicada a Beethoven , cuyo compositor fue huésped de esta ciudad en 1.812.

También frecuentó este romántico lugar el dramaturgo y Director de Teatro Heinrich Laube (1.806-1.884) Fue el líder más representativo del Grupo La joven Alemania. Frecuentó a menudo esta ciudad, se alojaba en La Casa Vieja, edificio que data de 1.818. Cuando fue construida era llamada Residencia Polaca, situada en la calle Colina del Castillo. Una placa recuerda su paso. Fundó el Teatro Estatal de Viena.

También dejaron sus huellas A. Nikolaievich Tolstoi escritor ruso (1.883-1.945) autor, entre otras, de “Ivan el Terrible” (1.943) y “Mañana sombrío”. El poeta húngaro (1.817-1.882) Janos Arany, con su poema satírico “La constitución perdida” y “Toldi”, alcanzó su 6675255057_cd4f0d44a9[1]popularidad, animándolo a escribir “La noche de Toldi” y “El amor de Toldi”. El novelista ruso Ivan S. Turgueniev (1.818-1883), con sus narraciones aldeanas, recogidas en “Relatos de un cazador” cuenta la vida de los siervos rusos. Su obra contribuyó más tarde a la emancipación de los siervos, por lo que fue detenido por ésta y otras obras. Huyó de Rusia en 1.855. Entre sus obras destaca “Padres e hijos”, “El Rey Lear de la estepa” (1.870) Su drama “Un mes en el campo” que escribió en su juventud, fue representada por primera vez en 1879 logrando un enorme éxito. Sus obras han sido traducidas a varios idiomas.

Al final de este paseo se llega a un pequeño lago, donde se encuentra el Restaurante “Pequeño Versalles”. El edificio ha preservado intacta su apariencia inicial, datada sobre el siglo XVIII. Es una de las más memorables tabernas de Karlovy Vary.

En este bello lugar descanso un rato, mientras degusto un suculento almuerzo.

La noche es mágica por las calles de Sevilla

DIA 5 DE ENERO.

cabalgata-24-Manu[1]Hablar de la Cabalgata de los Reyes Magos de mi querida Sevilla, no es tarea fácil, tampoco es un imposible. Para Sevilla, que es una ciudad que cree en los Reyes Magos, el deseo de que la paz, la felicidad y la ilusión reine no sólo en este día 5 de Enero, sino todos los días del año. Es una bella fiesta de familia y de amistad, de alegría y buen humor.

Decir Cabalga en Sevilla, es nombrar una “institución” de las más queridas para los sevillanos. Es una importante actividad del Excmo. Ateneo, además de otras culturales que organiza. Los Reyes Magos es una ilusionante embajada de alegría, paz y, sobre todo, solidaridad. Valores efímeros por una noche, por unas horas apenas, pero capaces de no distinguir diferencias de clases, edad o de capacidades.

Sevilla en esta noche mágica, es un pueblo unido, hecho un gran niño, al lado de la 1290184474072Cabalgatadn[1]Giralda iluminada de fantasías orientales al conjuro de tres Magos, que son recibidos con ilusión y cariño. Porque la vida vuela y el tiempo se acelera. Un sólo objetivo: disfrutar con nuestros hijos y nietos las ilusiones que todos guardamos en nuestro interior más profundo, de aquella fugaz niñez que quedó atrapada en el ayer.

0000998112_560x560_jpg000[1]Faltan pocas horas para que la Cabalgata de los Reyes Magos recorra las calles con todo su cargamento de ilusiones, deseos y regalos para los pequeños. Desde hace unas fechas, el colorido, la música y la fantasía rondan por las esquinas de la ciudad. Es tan especial, como ansiada es su espera para todos los sevillanos. Sentimos como nos envuelve la magia, la inocencia nos visita, la esperanza nos invade y, por unos momentos, afloran las emociones y sentimientos. Sin apenas darnos cuenta los adultos nos convertimos en niños.

Dicen los investigadores que la historia se escribe pasado cierto tiempo desde su realización. Los Reyes Magos de Sevilla es un tema sociológico, antropológico, espiritual o humano que necesitará de profundas reflexiones y análisis.
En este nuevo año 2.015 se cumplirán 98 años de la primera salida de la Cabalgata de los Reyes Magos, así es, ininterrumpidamente desde 1.918 son fieles a su cita. cabalgatareyes2010[1]
Como son días mágicos, hagamos un pequeño esfuerzo para realizar un viaje retrospectivo al ayer, hacia los inicios que llevó a José María Izquierdo a celebrar la Primera Cabalgata. Principalmente, nació de una manera sencilla y humilde, con un propósito solidario: “Hacer felices a los niños más desfavorecidos”.

El perfil de su creador y fundador, el que concibió la idea y la impulsó desde el principio fue el escritor, poeta y humanista sevillano José María Izquierdo Martínez (1.886-1.922) Nacido en el número 59 de la calle Castellar. De Sevilla fue un gran enamorado, elegante cantor de su peculiar gracia, y maestro que enseñó a muchos a conocerla y amarla. Entre el ambiente literario de la época se ocultaba bajo el seudónimo “Jacinto Ilusión”.Era conocido por su personalidad soñadora, por el aire silente y enigmático de su talante y por su declarado amor a Sevilla, a la que, al decir de todos, entregó lo mejor de su vida. Fue sin duda, uno de esos sevillanos de profunda vida interior y escasa locuacidad.

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La idea surgió de forma imprevista, un rasgo espontáneo que afloró en los últimos días del año 1.917. Todo sucedió durante una de las tertulias que se celebraba en el Ateneo de Sevilla entre conocidos personajes de la época. Además de José María Izquierdo, como Vicepresidente de la Docta Casa, el periodista José Andrés Vázquez, Javier y Alfonso Lasso de la Vega, Rodriguez Jaldón, Moliní, Luis Izquierdo, Bacarissa, Grosso, Lloréns, entre otros. La intención de organizar tal evento, contaba con la colaboración altruista del Ateneo y del periódico “El Liberal”, que hizo un llamamiento a los sevillanos para ayudar y colaborar en la recogida de juguetes y alimentos, con objeto de proporcionar ilusión a los niños acogidos en los Centros Benéficos. La ciudad de Sevilla respondió, una vez más, con su ejemplar solidaridad.

k2.items.cache.56fe5e3f55856c342379a88fbb06fdaf_Genericnsp-172[1]Y, llegó el día de la primera salida, el 5 de Enero de 1.918. Desde las 7.30 de la tarde, la calle Tetuán (antigua sede del Ateneo) se hallaba totalmente abarrotada de público que, impacientemente, esperaba la aparición de la comitiva. Ésta salió de la calle Lombardo (actual Muñoz Olivé), todo se organizó en el Teatro San Fernando (ahora es C&A), cedido por la generosidad del empresario Vicente Lloréns que, desde el principio, participó y colaboró en la idea con entusiasmo. A las 8 en punto de la tarde, unos heraldos anunciaron con el sonido de las trompetas la marcha de tan singular desfile real.

P1430316“Un modesto cortejo de los Magos montados a caballo, el Rey Melchor fue encarnado por Jesús Bravo Ferrer, Gaspar por José María Izquierdo y para Baltasar eligieron a un auténtico “rey negro”: Antoñito, el botones del Salón Lloréns. Les acompañaban algunos otros jinetes e infantes con sus séquitos, con la añadidura de unos cuantos borriquillos que portaban en sus angarillas los juguetes y dulces que se repartirían a los niños desvalidos o enfermos acogidos en los diversos asilos, hospitales y orfelinatos”.

Sin duda, la ilusión que puso José María Izquierdo en el empeño, ha quedado en la Historia de Sevilla como paradigma del amor por su ciudad.

La popular Cabalgata de los Reyes Magos, surgida en la crítica coyuntura histórica de 1.918, como iniciativa del Ateneo de Sevilla y, desde entonces, organizadora cada año constituye un hito sobresaliente entre las Fiestas Mayores de la ciudad de Sevilla. Es por Cabalgata-Reyes-Sevilla[1]excelencia la actividad social más importante de dicha entidad.

Sevilla, un año más volverá a soñar en la noche de Reyes.