Archivos Mensuales: diciembre 2014

Un feliz fin de año 2.014

 

Hace un par de horas, he recibido buenas  noticias de Word Press sobre los resultados de las visitas que ha recibido mi blog durante el año “viejo”.  Me he sentido feliz a la vez que satisfecha, por lo que es un buen regalo de fin de año. Por siempre agradecida a Word por este trabajo que han llevado a cabo.

Amigas, amigos, a todos los seguidores que visitáis mi “casita de papel” mi más profundo agradecimiento. Sabed que me animáis a seguir escribiendo para compartir con todos vosotros mis experiencias.

Os deseo todo lo mejor para el Nuevo Año 2.015. Cordiales saludos. Elisa

Isla de Madeira y sus tradicionales belenes

lapinha mad[1]

En los primeros días de enero del año 2.012 tuve la oportunidad de viajar a la Isla de Madeira. Había escuchado gratos comentarios sobre este archipiélago en medio del Océano Atlántico, por lo que me motivó para que se despertara mi curiosidad como mujer viajera que soy. Su capital Funchal, se halla situada en la costa sur de la isla. Su lema “Das ilhas, as mais belas e libres”( De las islas, las más bellas y libres)es perfecto para describir este hermoso lugar.

Al ser una isla bastante apartada de la península portuguesa, a unos 860 Km. de Lisboa, durante las fiestas navideñas conserva sus propias tradiciones cristianas muy enraizadas en los hábitos de los madeirenses. Poblaciones como Monte, Calheta, Machico, Santana, Sao Vicente, Camara de Lobos, en cualquier rincón de esta tierra, tienen su idiosincrasia. La importancia del Belén, llamado en portugués Crèche o Presepio, es notoria. No hay 00063[1]hogar sin su propio belén y aún conservan la costumbre de montarlo en familia. Como excepción, dejan pendiente de exponer la figura del Niño Jesús. Llegada la Nochebuena, tras asistir a la Misa del Gallo, al final de la celebración litúrgica se procede al besapies de una imagen del Niño. Celebrado este ritual, se coloca la figura de Jesusito en el portal instalado en la casa familiar.

Las tradicionales figuritas están realizadas con una misma idea, pero con concepciones plásticas distintas y materiales diversos como barro, terracota, madera, vidrio, corcho, hierro, bronce, cartón, tela y cerámica. A su vez, tiene lugar diferentes conjuntos de recreaciones artesanales de gran calidad y belleza.

Hay que destacar la reina de las fiestas de Navidad: la “Lapinha”. Se trata de una especie de belén que se recrea en una peana de tres peldaños que se decora con plantas de lenteja, trigo, centeno, frutas, verduras, con panes y en un lateral se coloca la tradicional lamparita de aceite. Estos belenes engalanan los rincones más típicos de la ciudad. Pasear Lapinha_igreja[1]por las estrechas y típicas calles nos invitan al espíritu de unión y armonía con nosotros mismos y con los demás. El ambiente festivo y bullicioso de los grupos de las “Janeiras”, con sus canciones tradicionales, nos transmite sus deseos de felicidad y suerte para el año venidero.

En Funchal, la capital de Madeira, una vorágine de luces y colores invaden las calles exhibiendo la fuerte simbología de los ancestros isleños, como anuncio del acontecimiento, sin olvidar los belenes que representan la Natividad. Prueba de ello, son las exposiciones de nacimientos en diversos locales, plazas, iglesias, incluso en los mercados de abastos, el más conocido el de “Lavradores”.

Pero no todo es en la capital. En las zonas rurales también se celebra la llegada de la Navidad. Una antigua costumbre es el oficio de las “Missas do Parto”, novena que se hace desde el 16 al 24 de Diciembre para conmemorar los nueve meses de embarazo de la Virgen María. Este ritual se oficia a las 6 de la mañana y culmina con la Misa del Gallo.

Otra de las diversas costumbres es la que se celebra en la 12ª noche después de la Navidad, conocida como El cantar os Rei. Este día, en diversos lugares públicos, se reúnen grupos de músicos locales para interpretar animados villancicos populares.

Creo que la Navidad en Madeira es la más larga que en cualquier otro lugar. Se extiendeIMG_3257[1] hasta el 15 de enero, con la festividad de San Amaro. En esta fecha se realiza la última comida en familia, que denominan “limpieza de despensa”, una tradición en la que consumen los últimos platos de la gastronomía navideña. Después, se procede a retirar las luces, los adornos y los lapinhas.

Los habitantes del archipiélago de Madeira se vuelcan en estas fiestas navideñas y no olvidan las tradiciones más antiguas que llegaron hasta allí a través de las azules aguas del Atlántico.

Un poema para la Navidad

Navidad en España[1]La época navideña es un momento ideal para compartir gustos, intereses y aficiones con toda la familia. Resulta gratificante saber que, al calor del hogar, somos capaces de entender y aceptar todas aquellas ideas que nos aportan los demás. Podemos encontrar motivos para seguir creyendo en la magia y la fantasía. De este modo, vamos enriqueciendo y ampliando nuestro mundo personal y así llegar a lugares en los que creíamos que nunca podríamos considerar.

Existen poemas que acercan a nuestros niños al mundo de la poesía a través de los símbolos que representan estas fechas. Para ello, los grandes poetas y poetisas de nuestra literatura, tejen hermosos versos con los que obsequiarles y obsequiarnos reviviendo los íntimos momentos de la infancia.

Una de las autoras más prolíficas dentro de la literatura infantil es, sin lugar a dudas, la Premio Nobel, Gabriela Mistral. Su contacto directo con los niños, siendo maestra de Educación Infantil durante muchos años, su extremada sensibilidad y esa maestría para modelar el lenguaje y engalanar las letras, hacen que sus composiciones vayan más allá del propio sentimiento para transformarse en eternos himnos hacia el paraíso donde habita la infancia.
Os dejo aquí esta hermosa composición que nos acerca la luz de esa estrella milagrosa, al ilimitado mundo de los niños.

ESTRELLA DE NAVIDAD
La niña que va corriendo
atrapó y lleva una estrella.
Va que vuela y va doblando
matas y bestias que encuentra.
Ya se le queman las manos
se cansa, trastabilla,
tropieza, cae de bruces,
y con ella se endereza…
No se le queman las manos,
ni se le rompe la estrella
aunque ardan desde la cara
brazos, pecho, cabellera.
Llamea hasta la cintura
le gritan y no la suelta,
manotea sancochada,
pero no suelta la estrella.
Como que la va sembrando
que la zumba y la volea.
Como que se le deshace
y se queda sin estrella.
No fue que cayó, no fue.
Era que quedó sin ella
y es que ya corre sin cuerpo,
trocada y vuelta centella.
Como que el camino enciende
y que nos arden las trenzas
y todos la recibimos
porque arde toda la Tierra.
Poema | Gabriela Mistral

Rovaniemi, una ciudad donde siempre es Navidad

P1430105De todas las ciudades árticas que he visitado, una me dejó sorprendida, era única en el mundo, se llamaba en finés Rovaniemi; en sami, idioma lapón es Roavenjarga, situada al norte de Finlandia.
Es la región de Lappi-Lappland. Alberga la cuarta parte de la Laponia Finlandesa. Dos grandes ríos del país confluyen: Ounasjoki y el Kemijoki, por lo que está dividida en dos orillas, en una parte la ciudad urbana, y en la otra pequeños barrios de casas que se adentran en la zona de bosques que la circunda. Situada dentro del Círculo Polar, goza de la peculiar luz ártica: El Sol de Medianoche; puede contemplarse desde el 14 de Mayo hasta el 29 de Julio.

Es una ciudad pequeña y tranquila; moderna, después de la reconstrucción realizada bajo la dirección del Arquitecto Alvar Aalto, ya que fue destruida durante la II Guerra Mundial. Es curioso que, el entramado de sus calles se asemeje a las astas de un reno. Cuenta con dos museos importantes: Arktikum – Museo del Ártico – y el Museo Provincial de Laponia.

Laponia es el lugar mágico de Papa Noel o Joulupuki, como allí le llaman

arctic_circle_rovaniemi_finland_-21[1]A unos 7 Km de Rovaniemi se encuentra, denominado por los fineses como el Napapiiri, o Círculo Polar Ártico 66º 33’ 07’’ N. y 25º 50’ 51’’ E. Exactamente en este sitio te adentras en el mundo mágico y extraordinario que rodea a Papa Noel, para unos, Santa Claus para otros o San Nicolás. Es un paraje montañoso, conocido por Korvanturi. Está situado en medio de una gran explanada. Un emplazamiento tranquilo, rodeado de edificaciones con las típicas casas de madera, pintadas de rojo y circundada de los tupidos bosques de pinos y abedules.

A pesar de que era el mes de Julio, comprobé que aquí se vive el espíritu de Navidad, como en ningún otro lugar del mundo. Ya que me encontraba en este apartado lugar, decidí visitar la casa de este singular, y a la vez, querido personaje: Papa Noel.napapiiri03[1]
Al entrar al recinto, observé en el suelo una gruesa franja color blanco, indicaba la separación del Círculo Polar Ártico.

El “Village” o ciudad, es un gran conjunto de edificios de madera, algunos pintados de rojo, estilo característico de esta zona; los exteriores están adornados de pequeñas guirnaldas de lucecitas de colores y motivos navideños. Aquí se disfruta de la Navidad durante todos los días del año. Hay fábricas de juguetes, tiendas que comercializan los más diversos adornos, curiosos regalos y felicitaciones. En todo el conjunto, a través de la megafonía, se escuchan las canciones y músicas navideñas.
santa_claus_main_post_office_shop[1]Existen cafeterías y restaurantes al más puro estilo finés. Al fin, me decidí por entrar en una de ellas. Para reponerme del cansancio que ya hacía mella en mí y, a la vez, combatir el frío que me helaba los huesos, degusté unos dulces típicos y una enorme taza de humeante chocolate. Aunque me parecía irreal de que fuera el mes de Julio.

Es una ciudad mágica que devuelve la ilusión a los adultos y enloquece a los más pequeños. Además, por excelencia es el lugar escogido para vivir Papa Noel. Son tantas y tan variadas las curiosidades que pude ver y disfrutar que todas serían imposibles mencionarlas; además de las emociones, sentimientos y goces que experimenté. Creo que, fácilmente, les ocurrirá lo mismo a los adultos como a los niños.

P1430103En mi recorrido por aquel inmenso recinto, tuve la oportunidad de contemplar la Torre del mágico reloj. Es el referente de Papa Noel para controlar el tiempo para la entrega de los regalos en todos los hogares del mundo. También existe la Oficina Postal, dónde los visitantes puede dejar las direcciones de los niños para que sean felicitados desde allí. También visité el hogar dónde vive el célebre personaje que, previa cita, pude concertar una visita y, con una tremenda ilusión, podía fotografiarme junto a él. Pensé que sería una experiencia inolvidable.

En este día tan señalado, Nochebuena, aprovecho para contaros la leyenda que existe por aquellos lugares tan lejanos.
Según dicen, Papa Noel y sus elfos vivían en Korvatunturi, a 150 Km. al Norte de la capital lapona, en el Círculo Polar Ártico. Tras el descubrimiento de que existía un sitio de ensueño llamado Napapiiri, este anciano personaje, tan ocupado, decidió que su casa era P1430104demasiado pequeña para recibir tantas visitas, y mandó que le construyeran el Santa Claus Village o La Casa de Papa Noel, a unos 7 Km. de Rovaniemi. Un lugar con todo lujo de detalles, donde podía reunirse con los niños y sus padres. Así empezó todo, y a partir de ese momento, las leyendas cobraron vida y toda la ciudad decidió crear un conjunto bucólico donde la Navidad fuera el eje central en todas las actividades. Un lugar de ensueño creado para vivir una experiencia única e inolvidable”.

P1430102Resulta extraño que, en un paraje tan asombroso se halle el pueblo de nuestro querido Papa Noel. Quizá, sería la ilusión que sentía por encontrarme allí, algo prodigioso, un ambiente surrealista y maravilloso; o porque imaginé que retrocedía a mi niñez. Noté como me envolvía un halo misterioso y mágico. Una poderosa sensación de paz, más bien de plena felicidad, me invadió. Estaba viviendo el sueño que anhelaba todo niño, de cualquier edad, de 0 a 90 años. ¡Estaba en la ciudad de Papa Noel! En su casa. Pude estar sentada junto a él, intercambiamos un guiño y le dije sonriendo: “Papa Noel, Merry Christmas”. El tímido ruido de un click seguido del fogonazo de un flash, dejó esa imagen impresa.

No, no lo había soñado.
“La felicidad no es un destino al que llegar, si no la forma de viajar”

                                   FELIZ NAVIDAD A TODOS MIS FIELES SEGUIDORES

Kafka es Praga y Praga es Kafka (*)

Puentes%20de%20Praga[1]En las dos ocasiones que viajé a Praga, pude comprobar que la mejor forma de conocer la ciudad era hacer las rutas “por libre” siguiendo un itinerario que programé de antemano. Resulta cómoda por la extensión de zonas peatonales. No es solamente una de las ciudades más hermosas y sugerentes que he conocido, sino también una de las más armoniosas de Europa, declarada como Patrimonio de la Humanidad. En mi primera estancia estaba ávida por disfrutar de su belleza; la segunda vez logré regocijarme en lo que ya conocía y, me sorprendió, aún más lo nuevo que descubrí. El corazón de Praga se reparte a ambas orillas del Río Moldava. En el lado derecho, la Ciudad Nueva, la Ciudad Vieja y Josefov, el barrio judío; en la izquierda la Malá Strana y Hradcany, el barrio del Castillo.

Un cierto halo de leyenda, de cuento entrañable de hadas y duendes envuelve 15522678[1]serpenteante a la historia de este rincón de Europa. Aquí, donde habita la leyenda, dónde moran las musas. Para mí, describirla es evocar los gratos recuerdos que guardo de ella.
La ciudad es una agradable mezcla de grandes obras de arte, tristeza y decadencia, que imprime una extraña añoranza en el momento de abandonarla. Quizá de ahí, suele decirse que es como “la ciudad del regreso”. Praha o Praga contiene monumentos de increíble belleza, hoy se le denomina como “una sinfonía petrificada”. Cada barrio está impregnado de sus propias características, todos los estilos y todas las corrientes culturales han tenido acogida.

praga2[1]El poeta checo Rilkie dijo en una de sus obras al referirse a su pequeña patria: “Es suficiente con que a uno le guste escuchar para que las iglesias y los palacios de Praga cuenten las historias que saben; hablan por sí solos…” No obstante, por extraño que parezca, a Praga no le faltan detractores y entre ellos, un autóctono, como Franz Kafka (1.883-1.924) que la odiaba y amaba a un tiempo. Esto no ha sido impedimento para que este escritor se haya convertido en un símbolo, siempre presente, para toda la juventud checa.

Praga está hecha de pequeños trozos, está toda contenida en las obras de Kafka. Fue una persona atormentada, especialmente en sus últimos años de vida. Tanto su pesimismo como sus continuos conflictos consigo mismo, se reflejan en sus obras. Precisamente, esta serie de problemas que el escritor arrastró durante su vida, no le dejaron apreciar la belleza de su ciudad. Sin embargo, los intelectuales de su época Jaroslav Hasek, Milan 6918205358_6fae0ff62e_o[1]Kundera, Havel Vaclav, Hrasal no se cansaban de loar a esta ciudad mágica, a la que él no le encontraba encanto. Fue un viajero incansable, amplió sus conocimientos durante sus recorridos por Italia, Austria, Francia y Alemania.

Como ya he indicado, en los dos viajes que realicé a Praga recorrí sus callejuelas serpenteantes y adoquinadas, entre casas de hermosas fachadas. Durante estos paseos fue inevitable que recordara a Kafka, que también frecuentaba estos lugares. Quizá, por cualquiera de estas esquinas se topaba con las sombras de los monstruos, feroces de puros humanos, que luego plasmaba en sus obras. En el barrio Chico, sus calles siguen con una ordenación gremial. A veces, se observa en las fachadas de las casas un curioso relieve que indica el oficio del inquilino que la habitaba. Si el grabado representa uvas: vinatero; si pan, panadero, etc.

La hermosa Plaza de la Ciudad Vieja, en la que la perla es su Reloj Astronómico. Como un imán atrae a los visitantes. Pude contemplar, obnubilada, sus preciosas esferas doradas y sus figuras, movidas por resortes que, a las horas en punto se ponen en movimiento enreloj-astronomico-praga_pxl_fd7968248ec79f3b389bbab094977611[1] un singular desfile.

En la calle Parizska (calle de París) cerca de la Plaza Vieja, se accede a la calle U Radnice, en el número 5, un viejo edificio situado en el límite del guetto judío, barrio Josefov, nació en el mes de Julio de 1.883 Franz Kafka. Un relieve de piedra con su rostro esculpido, lo recuerda. Allí pude admirar una pequeña exposición sobre su vida y su obra.

Este escritor fue un ser atormentado y complejo. Sobre sí mismo sentía temor a que fuera percibido de manera repulsiva, tanto en lo físico como mental. En cambio, su aspecto impresionaba a los demás, su rostro infantil, pulcro y austero; su forma de ser tranquilo y frío, y su gran inteligencia. Además de su particular sentido del humor. Su obra presenta una doble vertiente: realista y metafísica, describe al hombre moderno inmerso en una realidad absurda, y refleja la problemática personal del autor: el conflicto familiar y las dificultades en las relaciones sentimentales. Precursor del realismo mágico. Ese mundo de sueños que Kafka describe, con un realismo minucioso que tiene el carácter trágicamente absurdo de las situaciones descritas. Su importancia es tal, que en varios idiomas se ha acuñado un adjetivo, como el español “kafkiano”. El escritor argentino Borges fue precisamente traductor, admirador y devoto de la obra de este autor.

puente-carlos-praga[1]Crucé el Puente de Carlos, no sé cuantas veces, y cada vez me resultaba más hermosa e impresionante la panorámica que contemplaba. El rio Moldava y sus dieciocho puentes que lo atraviesan. Las altas agujas y torres que se perfilan en el horizonte, alzándose hacia el cielo. Al atardecer, aires bohemios parecen que vagan por la ciudad. Praga se ilumina en la magia de la noche que va cayendo, y aún es más bella, con el tono amarillento de las farolas sobre las viejas piedras. Callejear a estas horas era delicioso. Esta imagen hizo que en mi mente la fantasía se desbocara en mil aventuras y desventuras que, probablemente, transcurrieran en estos lugares.

Ningún viajero debería abandonar esta ciudad sin conocer algo de Kafka o tomarse un café en algunos de los antiguos lugares de tertulias literarias, entre las que aún están, el “Café Slavia” frente al teatro Nacional; “Café Louvre” donde Kafka y su gran amigo Max prague10[1]Brod pasaron largas horas. En el salón literario “Casa del Unicornio” participó en tertulias y empezó a ser conocido en el mundo literario. En el actual Hotel Europa, antes Hotel Archiduque Esteban, en el Salón de los Espejos, hizo lectura pública del relato “La condena”. Según sus biógrafos, como otros grandes escritores, tenía costumbre de leer capítulos del libro en el que estaba trabajando, a sus amigos más íntimos.

En mi peregrinar por esta ciudad, en busca de las huellas del escritor, otro de los lugares emblemáticos que le recuerda es el barrio del Castillo. Un descomunal conjunto de edificaciones y fortificaciones que se iniciaron en el año 880. Está considerado como una de las principales fortificaciones del mundo. Situada entre la Torre Blanca y la Torre Daliborka, una sorprendente callecita empedrada y rodeada de pintorescas casitas del siglo XVI, con fachadas de llamativos colores, llamada Zlatá Ulika o Callejón del Oro. Su oro-590x386[1]nombre se deriva de los artesanos medievales que se establecieron aquí, Estas casitas encantadoras, en la actualidad albergan tiendas de souvenirs y galerías de arte. La numerada con el 22, residió Franz Kafka en 1.916. Una placa lo recuerda. La modesta casita posee una bodega con vistas al “Foso de los Ciervos” . Hay una buhardilla y dos pequeñas habitaciones. Esta vivienda se convirtió en su refugio. Recibía pocas visitas y pasaba largas horas trabajando. Aquí escribió entre otras las narraciones del libro “Un médico rural” (1.919) En la parte baja una pequeña Librería que vende sus obras en varios idiomas. Ojeando la pequeña estancia, admiré un hermoso y antiguo escritorio que me llamó la atención. Para saciar mi curiosidad pregunté a la dependienta y me informó de que era la mesa original en la que trabajaba Kafka, donada por un familiar. Aquí compré varios volúmenes en español.

294608[1]En 1.913 publica su primer libro “Meditaciones”, que pasó inadvertido. Entre sus obras: “Consideraciones” (1.913) “La metamorfosis” (1.915) “La sentencia” (1.916) “Carta al padre”, “El proceso” (1.925) y su última obra fue “Diario 1.910-1.923” Durante la ocupación nazi, sus obras fueron prohibidas.

A lo largo de su vida, varias mujeres ocuparon su corazón, pero fue Dora Diamant, el gran amor que había anhelado siempre, y que le devolvió brevemente la esperanza. Estuvo con él hasta el último aliento.
Desde 1.917 padecía tuberculosis, su estado se agravaría con los años. El 3 de Junio de 1.924 fallece en el Sanatorio de Kierling, cerca de Viena. Días más tarde fue enterrado en Praga en el Cementerio judío de Strasnice.

Antes de morir, nombra Albacea Literario a su gran amigo Max Brod a quién le pidió que destruyera todos sus escritos. Haciendo caso omiso a las instrucciones, en su lugar monu[1]supervisó y publicó la mayor parte de los escritos que obraban en su poder. Después del fallecimiento se publica “El Castillo” que junto “El proceso” está considerada como sus obras maestras.

Cerca de la Sinagoga Española, en el año 2.003 se erigió el primer monumento a este escritor. Una estatua del escultor checo Jaroslan Róna, que nadie comprende: es bastante “kafkiana”.

(*)  Frase que le dedicó su amigo y escritor checo Johannes Urzidil