Sevilla, la primavera y los naranjos

La pasada noche del 20 de marzo, a las 22.44 hora peninsular, 21.44 en Canarias, dimos la bienvenida a la primavera y lo hizo por la puerta grande, porque pudimos admirar en el cielo una Súper Luna llena, la última de este año 2.019. Es decir, nuestro satélite entró en fase de luna llena coincidiendo con el punto más cercano de su órbita en torno a la Tierra, llamado el perigeo, lo que provocó que la viéramos alrededor de un 10% más grande de lo habitual.

Y Sevilla, que es la única ciudad del mundo con más naranjos en sus calles, recibe a  la estación del año más hermosa: la primavera. Entre el verdor de sus hojas y sus ramas comienza a despertarse el azahar (*) Es una flor pequeña pero delicada, con un perfume que embriaga. Una fragancia que invade el ambiente y  despierta los sentidos.

Como es habitual en este ciclo, unos 50.500 naranjos repartidos por toda la ciudad a modo ornamental, por aquí y por allá adornan las aceras de las calles, plazas, jardines y parques son los que nos anuncian el cambio de estación. Alguien escribió [ las naranjas agrias de Sevilla son tan listas que pregonan la Semana Santa con el verso más perfecto: el olor de sus flores blancas…]

Y ante esta inusitada cantidad de naranjos y el impacto visual  que produce, muchos de los forasteros que nos visitan en esta época se preguntarán ¿Por qué hay tantos naranjos en las calles de Sevilla?

Como toda la historia que rodea a esta milenaria ciudad, tiene su origen mitológico e histórico.

Trataré sobre algunos apuntes, tal vez, curiosidades de la historia.

La naranja amarga (Citrus aurantium Linneo var.Amara) es el fruto de la variedad de los naranjos sevillanos, originario de China y se introdujo en Europa gracias a los marinos genoveses en el siglo X, posteriormente, fueron los árabes quienes lo extendieron por la Península Ibérica. En la Isbilya de Al-Andalus, se utilizaba como elemento ornamental en sus casas privadas y patios como se traduce en multitud de textos del siglo XI.

¿Desde cuándo los naranjos están en las calles de Sevilla? Desde 1910, el arquitecto regionalista Aníbal González, que sería designado como director de las obras de la Exposición Iberoamericana de 1929,  decidió transformar la ciudad, trasladando lo que antes solo se podía ver en jardines privados al urbanismo de las calles.

En esta campaña 2018-2019 se han recolectado ya 20.888 naranjos de los 50.500 árboles  existentes en el viario público y los parques, unos 2,7 millones de kilos de naranjas amargas. La previsión de Parques y Jardines es que se rocen los 5,5 millones de kilos, la mejor cosecha que se recuerda. Este trabajo recolector está coordinado entre Parques y Jardines y la empresa Lipasam.

El gran éxito de las naranjas amargas de Sevilla y su exportación hacia Inglaterra para hacer la mermelada se debe a una corriente comercial del siglo XVIII. Fueron los barcos escoceses de la naviera MacAndrew los primeros exportadores de naranja amarga al norte de Inglaterra.

Además, se elaboran otros productos que utilizan la naranja amarga sevillana: la compañía Beefeater, en su proceso utiliza la cascara para darle matices a su ginebra. Con la piel deshidratada se elaboran licores como el Cointreau o el Curaçao.  Y en la zona del Condado de Huelva se elabora el vino de naranja. Además, de su uso en la confitería y la gastronomía.

Sin duda, hoy día no entenderíamos una Sevilla sin naranjos, se han convertido en un emblema significativo de la ciudad, otorgándole a sus calles un colorido especial, las sombras que proyectan en días estivales y, sobre todo, en primavera las notas de un perfume delicado a azahar invade la ciudad.

(*) Azahar, una bella palabra que procede del árabe hispánico azzahár, y éste del árabe clásico az-zahr, que significa flores.

Una nueva “Ventana Azul” en la isla de Gozo.

REPÚBLICA DE MALTA

Hace unos días estuve repasando mis archivos; me entretuve en leer mis notas y ver las fotografías sobre el viaje que realicé a Malta y sus islas. Sobre todo, el recorrido que hice por la de Gozo y  el día que estuve en Dwejira. Mi interés estaba en conocer el enclave de “Azure Window”  (la “Ventana Azul”)

Era el símbolo por excelencia de esta isla. En 2.013  tras un estudio geológico ya indicaba que la erosión natural de la estructura rocosa sería inevitable. No podía esperar a que sucediera lo peor, así que viajé hasta allí para cumplir mi deseo.

En Victoria, la capital de Gozo (para los nativos Rabat) tomé el bus de línea 311, aunque después tuve que caminar una corta distancia para llegar hasta la ensenada.

“La Ventana Azul” era una formación natural de roca caliza, impresionante por su grandiosidad y la extraordinaria belleza que rodeaba el entorno. Recuerdo que la plataforma rocosa existente en la zona sobre la que el mar abatía, era una interesante concentración de fósiles marinos con abundantes galletas de mar (Echinarachnius parma) Después, me informaron que este fósil  delimitaba la barrera entre la capa más dura de piedra caliza coralina y la más blanda de piedra caliza globigerina. Era un lugar que me pareció encantado. No sé cuánto tiempo estuve sentada sobre una roca, miraba aquel mar de un azul intenso. Las olas embravecidas  chocaban contra  la zona de acantilados y bajo el pilar rocoso que surgía de las aguas cristalinas y sostenían aquel arco tan inmenso. Enfrente, el “Fungus Rock” (Roca de las setas), una enorme roca conocida por los nativos como Gebla tal-General.

Y para que cuento todo esto. Una sola palabra: Desapareció. Este increíble monumento creado por la Naturaleza, la misma Naturaleza se lo llevó. Por esto, me consideré afortunada de haber contemplado aquella maravilla y ahora deseo compartirlo al coincidir el desgraciado accidente en este mes de marzo. Desde entonces han transcurrido dos años.

[…Todo sucedió el día 8 de marzo de 2017 a las 9.40 de la mañana… La formación de la cornisa rocosa de unos 100 metros de longitud que formaba un arco de unos 28 metros de altura, una extraordinaria belleza conocida como Azure Window (la Ventana Azul) situada en Dwejira, en el Noroeste de la isla de Gozo (Malta) desapareció… tras las embestidas de los fuertes vientos y la gran tempestad que asoló este lugar en aquellos días… Algunos testigos aseguraron que el estruendo producido por el derribo fue ensordecedor..].

La buena noticia: desde hace poco tiempo, la isla de Gozo ya tiene el relevo de la “Ventana Azul”,  vuelven a contar con un elemento natural fabuloso para llamar la atención al sector turístico. Se encuentra en la costa noroeste de la isla, al final del valle Wied il-Mielah al norte de la localidad de Gharb.

Ha tomado el nombre del lugar: “Wied il-Mielah Window”, también es un bello arco natural de piedra caliza sobre el mar. Aunque está mucho más desprotegida de lo que estaba la famosa “Azure Window”, se encuentra en mejores condiciones, tal vez porque no es tan accesible como la otra y los turistas aún no la conocen.

Creo que esta noticia es un buen motivo para volver a viajar a Malta y sus islas.

 

El día después del 8M de 2.019

Las multitudinarias manifestaciones en España por el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, se celebraron a lo largo del pasado viernes en todo el país para reivindicar que se termine con la violencia de género, la brecha salarial o los techos de cristal en las empresas. Las protestas más masivas se produjeron en las principales capitales por la tarde, para protestar por la desigualdad entre hombres y mujeres.

Las calles de toda España se llenaron masivamente y los números de manifestantes superaron con creces las expectativas. En Madrid, la capital de España, sobre unas 350.000 a 375.000 personas, en Barcelona alrededor de unas 200.000 y en Sevilla 130.000 manifestantes.

Al menos unos 6 millones de personas secundaron los paros feministas este 8 de Marzo de 2.019, según han señalado a la agencia Europa Press. Con referencia al seguimiento de la huelga del pasado año que se cifró en 5,3 millones de personas.

Por eso, en este 8M de 2.019 quisimos dejarlo claro: ¡No daremos ni un paso atrás!

Respecto a Sevilla, mi ciudad.

Unas 130.000 personas se manifestaron este pasado viernes con motivo del Día internacional de la Mujer, según fuentes oficiales. La manifestación de la Asamblea Feminista Unitaria salió desde la Torre Sevilla y recorrió el barrio de Triana para confluir con otra concentración que partía del Puente Isabel II. El lema de la pancarta de cabecera “Si nosotras paramos, se para el mundo”. Ambas manifestaciones recorrieron por las calles de la ciudad rumbo a la Plaza Nueva, frente al Ayuntamiento. Entre los participantes todo tipo de carteles y consignas reclamando la conciliación familiar, sobre la violencia de género y la igualdad laboral.

Un grupo de unas doscientas manifestantes permanecieron por la mañana concentradas a las puertas de los Juzgados de Sevilla y entregaron en el registro el “Formulario de Atención Ciudadana”, con peticiones y quejas sobre el funcionamiento de los tribunales en los casos de violencia de género: [… Que no se actúe de manera estandarizada bajo la fórmula del juicio rápido… que se adopten las medidas que garanticen la investigación y los medios necesarios para recabar las pruebas que cada caso requiera…] Son algunas de las reclamaciones del colectivo.

Otra nueva concentración de feministas se agruparon a las puertas de los Juzgados de Sevilla, donde los condenados de “La Manada” tenían que presentarse para firmar como cada viernes. Tanto a la entrada como a la salida se escucharon frases como “No es abuso, es violación”, “Tranquila hermana, esta es tu manada”.

Al igual que en otras ciudades, este 8M 2019 la asistencia ha sido masiva en Sevilla, capital.

Y debemos seguir nuestra lucha, tenemos mil motivos, millones de motivos, uno por cada mujer que poblamos este planeta, para plantarle cara a quienes intentan que demos un paso atrás en la conquista de nuestros derechos, nuestras libertades y, sobre todo, nuestra dignidad.

Los riveras, los casados y abascales de turno comprobarán este 8 de marzo de 2.019 que, lejos de amedrentarnos o rendirnos, las mujeres volveremos a las calles a decirles con claridad y contundencia que las mujeres no sólo vamos a dar ni un paso atrás, sino que no pararemos hasta conseguir la igualdad entre mujeres y hombres y que sea real e irreversible.

     ¡SIGAMOS LUCHANDO PARA QUE NO NOS HUMILLEN MÁS! 

                     

8 de Marzo 2.019 Día Internacional de la Mujer

El lema elegido por la ONU para el Día Internacional de la Mujer 2019, que se celebra hoy 8 de marzo es “Pensemos en igualdad, construyamos con inteligencia, innovemos para el cambio”.

Este tema se centrará en formas innovadoras en las que podemos abogar por la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, en especial en las esferas relativas a los sistemas de protección social, el acceso a los servicios públicos y la infraestructura sostenible.

La huelga feminista del 8 de marzo del 2019, Día Internacional de la Mujer, está convocada en todo el mundo para reivindicar la igualdad de derechos y oportunidades, y evidenciar el papel de la mujer en los denominados trabajos invisibles, que sostienen la vida cotidiana y la economía. También aspira a poner fin a todas las formas de violencia machista.

Con objeto de examinar cómo puede la innovación eliminar barreras y acelerar los avances hacia la igualdad de género, hay que fomentar la inversión en sistemas sociales sensibles al género y construir servicios e infraestructuras que den respuesta a las necesidades de las mujeres y las niñas. Te invito a unirte a nosotras el 8 de marzo de 2019 para celebrar un futuro en el que la innovación y la tecnología creen oportunidades sin precedentes para que las mujeres y las niñas desempeñen un papel activo en la creación de sistemas más inclusivos, servicios eficientes e infraestructuras sostenibles para acelerar el logro de la igualdad de género.

En SEVILLA se prepara para uno de los 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, más reivindicativos de los últimos años, marcado por la convocatoria de una huelga feminista para reivindicar la plena igualdad entre géneros a la que como cada año acompañarán además actos y manifestaciones en defensa de la igualdad y contra el machismo.

La Comisión 8 de Marzo, integrada por organizaciones del movimiento feminista de todo el país y encargada de la articulación de la huelga feminista convocada para hoy, Día Internacional de la Mujer prepara actos durante toda la jornada. En la ciudad hispalense la Asamblea Feminista Unitaria de Sevilla ha publicado una agenda completa de eventos para esta huelga global de cuidados, de consumo, laboral y estudiantil.

En la mayoría de los municipios de la provincia habrá actos referentes a la huelga.

                       ¡MUJER, TODAS UNIDAS REPRESENTAMOS UNA GRAN FUERZA!

 

Días de luz y alegría en la Fiesta de Carnaval

El Carnaval es una de las celebraciones más significativas y festivas de cuantas se dan a lo largo del año,  aunque la iglesia cristiana no lo admite como celebración de tono religioso. Un tiempo de disfraces con desfiles y carrozas, la fiesta pagana que más personas festeja y disfrutan.

La celebración ha ido evolucionando desde los antiguos Saturnales, festividades romanas que se hacían en honor al dios Saturno, hasta lo que se conoce en la actualidad, adoptando las propias tradiciones y costumbres de cada lugar en particular.

Así, el Carnaval nunca es el mismo en todas las ciudades.

He tenido la oportunidad de asistir a los carnavales de Venecia, Cádiz, Santa Cruz de Tenerife y otras localidades de esta bonita isla, todos son conocidos con rango de Fiesta de Interés Turístico Internacional. Aunque me resulta complicado contar mis experiencias vividas en cada lugar, son tan diferentes unos de otros que les hace incomparables. Son muchas las emociones, sensaciones y vivencias que he tenido para resumirlas en algunas palabras.

En primer lugar, sin que el orden altere … Me referiré al Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, es la fiesta grande de la isla, un desorden maravilloso y loco que disfraza a toda la ciudad, anegándola de luz, color, música y diversión. Está considerado Fiesta de Interés Turístico Internacional. Puede decirse que cuenta con dos “versiones” diferenciadas: el que se da en la calle y el carnaval oficial con más de un centenar de agrupaciones entre murgas, comparsas, grupos de disfraces y agrupaciones musicales.

El gracejo y la idiosincrasia de los chicharreros en los días de carnaval, transmite las costumbres que sus antepasados emigrantes trajeron de otras islas caribeñas. Pasados los años, la añoranza y la morriña hicieron que regresaran a su querida isla del archipiélago Canario. Popularmente se les conoce como indianos.

El ritmo, color, desparpajo, lujo en sus disfraces y, por supuesto, mucho espectáculo, hacen que sea el más “brasilero” de todos los celebrados en España, además de su popularidad en el mundo.

Aquellos días de Carnaval fueron muy gratos para mí. Los tinerfeños me acogieron como si me conocerán de toda la vida y  nunca olvidaré su hospitalidad, amabilidad y simpatía que mostraron hacia mi persona.

Paso a otro acontecimiento importante: el Carnaval de Cádiz, chirigotas y el humor como principal protagonista. Igualmente declarado de Interés Turístico Internacional, supone una de las fiestas más genuinas e importantes de España. Tal vez, de los carnavales españoles el que tiene una imagen más jocosa y divertida. Frente a la espectacularidad de otros carnavales, la ironía y, en algunos casos, mordacidad de las chirigotas gaditanas es un punto a su favor. Además, no faltan otros espectáculos para que la fiesta en esos días sea completa.

Durante los días previos se celebra el Concurso Oficial de Agrupaciones de Carnaval, en el Gran Teatro Falla; participan coros, chirigotas, comparsas y cuartetos. Quizá, las chirigotas de Cádiz son las grandes protagonistas de estos festejos. La imagen jocosa y divertida de los participantes y las letras de las canciones lo convierte en un espectáculo único.

He de reconocer que los gaditanos tienen mucha gracia y desparpajo para hacer críticas de todo lo que esté a la vista o suceso acaecido en algún momento. La música que acompaña a estas canciones se escucha por cada rincón de la ciudad, es pegadiza y rítmica y los disfraces (conocidos como “tipo) llenan las estrechas calles gaditanas.

El disfraz “tipo”, es el verdadero protagonista del Carnaval de Cádiz, bien de forma individual, en pareja o en grupo. Para cualquier familia, el disfrazarse todos los componentes es casi una obligación.

La ciudad de Cádiz es sinónimo de alegría carnavalesca y no se puede pasar por alto la posibilidad de conocer a su gente y la simpatía y amabilidad que transmiten.

Por último, mi estancia en la ciudad de Venecia durante los días de Carnaval. Ya de por sí visitar la ciudad de los canales es todo un privilegio. Creo que a la cuarta vez que pisé la Plaza de San Marcos, me prometí allí mismo que acudiría a su Carnaval. Y así fue al año siguiente. Mi estancia, cinco de los días más importantes.

En esta ciudad el Carnaval se alarga durante diez días en los cuales se convierte en un elegante escenario para lucir los mejores disfraces. Ya sea en público, por las calles o en las fiestas privadas. Incluso en las tradicionales procesiones en góndolas por los principales canales que recorren la ciudad.

Venecia vive como muy pocas ciudades europeas la fiesta previa al comienzo de la Cuaresma y, sobre todo, es la que lo hace con más estilo sin renunciar a sus elegantes máscaras, trajes palaciegos barrocos y surrealistas, ni los fastuosos bailes que se celebran en los palacios que jalonan los canales, tanto principales como secundarios de la isla veneciana.

La indiscutible elegancia de la ciudad con sus hermosos y sublimes palacios, puentes y templos es el escenario perfecto para el desarrollo de esta fiesta milenaria. La ciudad se convierte en un enorme teatro donde todos representan un papel. Puedes ser quien quieras por unos días: esta es la esencia de la fiesta que desde el siglo XI viste las calles de la ciudad de los canales.

Durante esos días es como un salto al pasado, todo lo que rodea la Plaza de San Marcos, Puente de los Suspiros, el Palacio Ducal, las estrechas calles adyacentes, además de la multitud de turistas se entremezclan grupos de personas, parejas y damas vestidas a la antigua usanza del siglo XVII. No hablan, sólo la mirada que se asoma a través de la máscara es la única expresividad que puedes observar. Nunca sabes si bajo ese vestido pomposo y elegante se oculta el cuerpo de un gentil hombre o una bella señora. A veces, la curiosidad se convierte en morbo.

Además de los bailes, paseos en góndola, exhibirse por las calles, existen una gran variedad de espectáculos: conciertos, exposiciones, elecciones de disfraces a los que se puede asistir previo pago. El goce que sentí y que siempre recordaré del concierto de “Las cuatro estaciones”, de Vivaldi, en una de las salas del Palacio Ducal y la visita guiada al Teatro La Fenice para conocer  los preparativos para un gran baile, jamás caerá en mi olvido.

Post de referencias:

5-3-2014 “Orígenes Carnaval de Venecia”.

31-1-2016 “El Carnaval de Venecia”

25-2-2017 “Don Carnal ya está en Sta. Cruz de Tenerife”.

 

 

Certamen Fotográfico Revista Aldaba nº 38

El pasado día 4 de Febrero se presentó la última Revista Aldaba núm. 38-Invierno, acontecimiento que se celebró  en uno de los Salones del Distrito Los Remedios, Sevilla.

Una de las fotografías que presenté al Certamen Fotográfico de la “Asociación Cultural Artístico Literaria “Itimad”, titulada “Atardecer lluvioso” resultó ganadora con el Primer Premio, acreditado con Diploma y un lote de libros.

Dicha fotografía aparece en  la portada de la revista presentada y que es editada para los socios y colaboradores.

Quiero compartir con todos mis amigos y seguidores de este Blog este feliz momento.

Desde aquí, mi agradecimiento a dicha Entidad y al Jurado por la deferencia  hacia mi trabajo.

 

Cabo Norte, un lugar mítico para todos los viajeros

NORUEGA

Mes de Julio. Sin duda, viajar a Cabo Norte (Nordkapp) es una de las metas más deseadas para las personas viajeras, para mí significó una verdadera aventura llegar a este lugar y  recorrer aquella parte del Ártico, en el confín del mundo dónde la tierra se terminaba en un gran acantilado de unos 307 metros de altura que se precipitaba al Mar de Barents. Entonces me pareció sentir la fascinación que me provocaba, creía palpar la esencia mágica del Norte, me encontraba a tan sólo a unos 2.100 Km del Polo Norte geográfico.

Aunque su situación es 71º 10’ y 21” N y 25º 47’ 03” E, en la isla de Mageroya, en el extremo Norte de Noruega, el Cabo Norte en realidad… ¡no es el Cabo Norte!  Cuando los aparatos de cartografía modernos permitieron medidas más precisas, se dieron cuenta de que el punto más septentrional de Europa no era donde estaba situada la Esfera Armilar y el Centro de Visitantes, sino el Cabo Knivskjellodden a unos 1.500 metros más al Sur, 71º 11’ 8” N y 25º 40’ 54” E, era el punto más septentrional de Europa. Pero en la historia, Cabo Norte  se hizo mítico.

Durante dos días me alojé en el Hotel Scandic, en Honningsvag, una ciudad situada al sur de la isla Mageroya que se había convertido en la puerta hacia el Cabo Norte. Después de la cena acudí a la cita concertada con una agencia para la excursión al fin del mundo. Me uní a un pequeño grupo de turistas ingleses, ocho parejas de diversas edades. Menos mal que el guía hablaba algo de español, lo suficiente para satisfacer mis preguntas.

En el trayecto, unos 40 Km,  pude contemplar paisajes espectaculares, montañas redondeadas cubiertas de grandes manchas de nieve, lagos serenos que reflejaban en sus aguas la belleza del entorno. En algunas zonas numerosas manadas de renos pastaban y otros echados sobre el lecho de líquenes. Observé que conforme la carretera se aproximaba a Cabo Norte el paisaje dio un cambio radical: los desolados e inhóspitos parajes de tundra. Nada podía crecer allí, los elementos se conjugaban para hacerlo imposible.

Y allí estaba Cabo Norte, llamándome, instalándose en mis retinas. Lejano, o no tanto, mi sueño se había cumplido.

Dejé el autobús en el parking y pregunté al guía la hora del regreso. Me separé del grupo y anduve un trecho camino bordeado aquí y allá con montoncitos de piedras,  pequeños monolitos construidos por los viajeros que, probablemente cada invierno, desaparecerían barridos por el viento. Aunque era el mes de Julio hacía frío, sentía en mi rostro esa gélida sensación térmica. Sin embargo, en mi interior fluía una  cálida emoción que embargaba todos mis sentidos.

Paseé por la extensa planicie y fotografiaba compulsivamente cada vez que descubría algo nuevo para mí. Sobre todo el cielo, colores intensos del amarillo al anaranjado, nubes rosáceas, rojizas y en el horizonte una enorme bola de fuego que bajaba lentamente. Una experiencia inolvidable en un lugar diferente de nuestro planeta  Tierra.

Tras recorrer todo el exterior y admirar los colosales monumentos del Cabo, el principal que preside aquel lugar era la enorme Esfera Armilar construida en 1978 sobre una base de piedra, además es el punto de referencia mítica para las fotografías de los viajeros.

Otra obra espectacular: el “Monumento a los Niños del Mundo” inaugurado el 15 de junio de 1989. Una idea del artista Simon Flem, a través de la cual propuso un concurso de dibujos para niños de todo el mundo en el que quiso plasmar la cooperación, amistad, esperanza, alegría y paz a través del arte para transmitir que dichos valores estaban por encima de cualquier frontera. Esta obra la completa un niño y una madre retratados por la artista Eva Rybakken, los cuales parecían estar observando el mensaje de los mismos.

El menos visitado, el monolito que recuerda la visita del Rey de Suecia y Noruega, Oscar II, el día 2 de Julio de 1.873. Ubicado a la izquierda del edificio Centro de Visitantes.

Mientras, el reloj marcaba el tiempo y la gran bola de fuego continuaba descendiendo.

El edificio del Centro de Visitantes contaba con las instalaciones necesarias para atender a los viajeros: baños, cafetería, restaurante, tienda de souvenirs y una oficina postal. También se exhibía una exposición sobre la historia de la isla de Mageroya y un auditorio con gran capacidad en el que se proyectaban, cada media hora, un documental del Cabo Norte durante las diferentes estaciones del año, incluidas las auroras boreales.

Desde este mismo edificio entré a la gruta excavada en la roca que conducía a un mirador situado a unos metros por debajo de la Esfera. La panorámica era fantástica, algo existía en este desolado acantilado azotado por los vientos que excitaba mis sentidos. Permanecí un largo rato contemplando el Mar de Barents y la inmensidad que abarcaba.

Continué recorriendo la gruta en la que también admiré una pequeña iglesia dedicada a San Juan. También me resultó curioso el Museo de Tahilandia inaugurado en 1.989, un recuerdo de la visita del Rey Phra Chula Chomklao Chaoyuhua, de Siam (actual Tahilandia) en el año 1.907.

Para contemplar el momento cumbre, “el Sol de Medianoche”, dependía del día, según me informaron. Compré una lata de cerveza  Ringnes y presurosa salí al exterior. Me coloqué justo en la barandilla delante de la gran esfera. El corazón latía a mil por horas y un nudo se formó en mi garganta. El globo de fuego parecía que no quería tocar el agua y por breves momentos se quedó suspenso. Esta vez fue a las 00.25. Después, lentamente comenzó a ascender. Un batir de palmas rompió el silencio. Todos los que estábamos allí reunidos alzamos la voz al unísono y  brindábamos por esa maravillosa noche que acababa y por el nuevo día que comenzaba.

Sentí una sensación extraña al contemplar como empezaba un nuevo día sin haber visto la noche. Esa era la magia que flotaba en el ambiente de Cabo Norte, el punto más septentrional de Europa aunque no lo sea exactamente.

Un viaje que nunca olvidaré por la inmensa belleza que pude contemplar.

Post relativos a este periplo:

Saltando de isla en isla (II)  1-10-2.014

En busca del Sol de Medianoche (I) 2-6-2.018

A la búsqueda de ballenas 27-8-2.018

Aventura en moto de nieve en el Glaciar Vatnajökull

ISLANDIA

Apenas había transcurrido un año y en épocas diferentes — verano e invierno— viajé a Islandia y en ambas ocasiones había disfrutado de su naturaleza indómita, imprevisible y única. Islandia, me sedujo por su idiosincrasia, una isla única que sorprende a cualquier viajero. Su riqueza patrimonial era la Naturaleza, radicada en todos los lugares y rincones, sin excepción, todos eran merecedores para ser visitados, cada uno de ellos me resultaba más espectacular que el anterior. Por lo que deduje, lo más razonable era conocer la isla por los cuatro puntos cardinales.

Era 13 de julio 2.017 y la sexta jornada de viaje circundando la isla. Alojamiento en el Hotel Jökull,  situado a las afueras de Höfn.

En el pequeño grupo (nueve personas) con el que inicié mi primer viaje a Islandia, Ingrid, nuestra guía islandesa nos hizo la propuesta para hacer  una de las excursiones “estrella del viaje”: un paseo en moto de nieve en el Glaciar  Vatnajökull.

Sólo la idea de recorrer un mundo de hielo en el gran glaciar, con un sol radiante y en las alturas una temperatura sobre los  -3º  en pleno mes de julio, me pareció una auténtica aventura. El precio 26.000 ISK (Coronas islandesas) unos 200 Euros. Solamente tres mujeres, atrevidas y osadas, dimos el paso.

A las 14.00 horas p.m. un todoterreno 4×4 nos recogió en el Hotel para llevarnos hacia el campamento base, una especie de albergue de alta montaña.  Durante el trayecto de ascenso, era un verdadero disfrute contemplar las impresionantes vistas de los conos volcánicos, los campos de lava, las paredes rocosas y los lagos del entorno.

Según nos contó el guía que conducía, en todos los glaciares existentes en la isla, incluido el Vatnajökull, se había producido un retroceso debido al calentamiento global. Además por la reciente actividad volcánica en esta área, ya que este glaciar se encuentra situado sobre una cadena de volcanes con sistemáticas erupciones. Durante los días de viaje, ya me había percatado que la concienciación de los islandeses sobre el medio ambiente era un asunto que estaba muy arraigado en este lugar del planeta.

Casi rozando el cielo, se divisó el edifico de madera. Lo primero que se captaba a la llegada, como bienvenida a los atrevidos aventureros, las motos de nieve aparcadas. Un solo pensamiento invadía mi mente: la emoción de conducir una moto de nieve en el glaciar más grande de Islandia, el Vatnajökull.

Una vez en el campamento base, un Monitor se hizo cargo del grupo. Nos informó sobre el lugar y las características del recorrido, además, el comportamiento a seguir para no poner en riesgo nuestra seguridad. Solamente se exigía cumplimentar un formulario para que asumiera personalmente la responsabilidad. Seguidamente, como un ritual, nos proporcionaron el equipamiento adecuado para este tipo de excursión, incluido en el precio: un mono térmico, un gorro de lana, guantes, botas y casco. Después, sobre el terreno una lección sobre cómo manejar las motos de nieve – ya que en este tour no requería experiencia previa —La velocidad, importante a tener en cuenta, no sobrepasar 20 Km/hora y en fila india. Tuve la suerte de quedar la última, por lo que disfruté aún más la aventura.

El grupo ya estaba preparado para explorar el paisaje invernal. La inmensa planicie de inmaculada blancura que podía abarcar mis retinas y el aire helado, me dejaron sin aliento. El runrún acelerado de las motos rompió el silencio y una a una se fue integrando a la fila. Y yo, la última. Una excelente perspectiva de lo que parecía una larga serpiente rojinegra que se deslizaba por la llanura de nieve. La emoción embotaba mis sentidos y en unos instantes se convirtió en una sensación placentera.

Cada parte del glaciar recorrido me parecía que estaba lleno de misterio. Me sentía fascinada por el gélido paisaje y la adrenalina corría a raudales por mis venas. Durante el trazado por el glaciar Vatnajökull, imaginé que entraba en otra dimensión, en otro mundo donde reinaba el silencio, donde parecía que el mundo pedía una tregua para el sosiego. Tan solo escuchaba el crujido del hielo bajo el peso de los esquíes de la moto, sus huellas paralelas dejaban surcos en la extensa planicie del glaciar.

Recordé que había algo en común en todo cuanto me rodeaba: en la mayoría de los lugares que había recorrido de Islandia, coincidía con la ausencia de ruidos, sólo predominaba el silencio. Imaginé que su reinado comenzó justo en el momento que la tierra dejaba de rugir por los estremecimientos provocados por los volcanes del entorno. Una ráfaga de viento polar interrumpió mis pensamientos.

A medio camino, se hizo un alto para descansar y aliviar un poco la tensión acumulada. Minutos que se aprovecharon para intercambiar impresiones sobre la experiencia, hacer fotografias, además de juguetear con la nieve como niños traviesos. Tras este lapsus, emprendíamos el regreso.

A lo lejos, divisé el albergue del campamento base después de unas 2 horas.

Una vez despojada de la indumentaria, acudí al pequeño bar donde esperaba el resto del grupo. Una ronda para brindar por la aventura, por supuesto con una cerveza Vatnajökull, producida con el agua del propio glaciar y mejor aún saborearla en este lugar. En el exterior, un vehículo 4×4 esperaba al grupo para regresar al hotel.

Sin duda, fue una de las experiencias más impresionantes que había realizado hasta entonces. No sólo por la indudable belleza del entorno, sino por la magnífica sensación de libertad que generaba el estar allí en ese momento, en el gran Glaciar Vatnajökull.

Unos datos curiosos.

“El Parque Nacional de Vatnajökull (establecido el 7 de Junio de 2.008) está formado en realidad por tres parques o zonas distintas. Por una parte el propio Glaciar, pero también por el Parque Nacional Jökulságljúfur y por el Parque Nacional Skaftafell. En su conjunto ocupan alrededor de unos 12.000 Kilómetros cuadrados, aproximadamente un 12% de Islandia, por lo que le convierte en el parque natural más grande de Europa.

El Glaciar Vatnajökull es el epicentro de este parque natural, situado en el sureste de Islandia y ocupa unos 8.190 kilómetros cuadrados, un 8% de la superficie total de Islandia.

Es el mayor glaciar de Europa en volumen (más de 3.000 km3.) y el segundo más grande tras el Austfonna, en el archipiélago de las Svalbard, Noruega. No obstante, lo más llamativo: esta masa de hielo puede llegar a los 400 metros (media) a 900 metros (máxima) de grosor.”

En post anteriores refiero otros lugares de Islandia:

7-6-2.017 “Islandia, tierra de hielo, cataratas y naturaleza indómita”

14-7-2.018 “El insólito Museo de Penes, Reykjavik”

25-9-2.018 “Hacer snorkel en la falla de Silfra”.

La Montaña Sagrada de Nepal: Machapuchare

Desde Katmandú, he llegado a media tarde a Pokkara (alrededor de 210 Km.) Aunque en este país las distancias no se miden por kilómetros, si no en el tiempo invertido en el desplazamiento: 10 horas.

La tarde es clara y las cimas del Annapurna Sur y del Machapuchare, dos de sus picos más emblemáticos, se reflejan en el lago sagrado Phewa, que se extiende a los pies de esta ciudad. Cuando contemplo los agudos picos nevados de las montañas más altas de nuestro planeta me estremezco ante tanta grandiosidad. Para mí hay algo de sublime en los Himalayas (*).

Creo que para una mayoría de viajeros que decidimos visitar Nepal radica en la atractiva y misteriosa naturaleza que rodea a este país, disfrutar de las mejores vistas que existen de los espectaculares picos Himalayas y las legendarias y enigmáticas leyendas que siempre han existido sobre este lejano lugar.

Concretamente me centraré en una de las montañas: El Machhaphuchhare o Machapuchare, es un pico de la cadena de los Himalayas, situado en el macizo del Annapurna, con una altura de 6.993 metros. Cuenta con una doble cumbre que se asemeja a la cola de un pez, que es lo que significa en nepalí la palabra  Machhaphuchhare.  Está situado  al final de una larga cresta, próxima al sur de la principal columna vertebral de los Annapurna Himal, que forma la frontera oriental del Santuario de Annapurna, en Nepal. El pico está situado aproximadamente a unos 25 Km. al Norte de Pokkara, la ciudad más grande de la región. Debido a su posición  y esto combinado con un perfil empinado, hacen de este pico especialmente llamativo, a pesar de tener menor altitud que algunos de sus vecinos.

Sabemos que existen lugares que iluminan y cambian la vida de comunidades enteras a partir de la experiencia mística. Y la montaña Machapuchare es una de ellas, probablemente una de las cimas más misteriosas y deseadas del mundo.

Constituye uno de los iconos de la  ciudad de Pokhara, pero no por alto  o por peligroso, sino por sagrado. Esta montaña es tan especial, que todos los que viven a su alrededor la veneran como a la más poderosa de las deidades. Los campesinos locales se refieren al pico Mahapuchare como la residencia de los dioses hindúes Shiva y Vishnu; también de una deidad local llamada Pujinim Barahar y de la budista Tara. El buda de la Luz o Amitabha, también tiene su morada aquí.

El pueblo de los Gurung, también llamados Tamu es una etnia que emigró de Mongolia en el siglo VI d.C. a la región central de Nepal. Es uno de los grupos étnicos  que  muestran reverencias a esta montaña sagrada.

El primer y único intento de escalada lo realizó en 1.957 un equipo de alpinistas británico, liderado por Jimmy Roberts, subieron a 150 metros de la cumbre a través de la cresta norte, pero no lograron completar la ascensión; habían prometido no poner pie en la cumbre. Desde entonces, el Gobierno de Nepal preserva sabiamente su divina e intocable belleza y prohibió su escalada. Aunque, alguna vez hubo una excepción.

Durante la tarde visito algunos sitios importantes de Pokkara (describiré en capítulo aparte) acompañada de la guía que he contratado para este periplo por Nepal, Aman Shoestna, de etnia newar  Mi estancia aquí será de tres días, con la intención de conocer sus alrededores.

Para poder contemplar aún con más esplendor la cadena de los Himalayas, Aman me ha propuesto madrugar: salir a las 3.00 horas a.m. para desplazarnos hasta Sarangkot, una pequeña localidad en la zona de Gandaki, cerca de Pokhara. El pueblo está localizado en la ladera de una cresta montañosa a una altitud de 1.600 metros. Me anuncia que el frío será intenso.

Llegamos al punto elegido, un sencillo “restaurante” con una gran terraza justo frente a la cordillera. A más de uno se le ocurrió la misma idea, porque no hay un hueco libre. Intento acomodarme en primera fila. Sobre las 5.00 horas a.m. el Sol empieza a salir y sus rayos anaranjados y dorados comienza poco a poco a extenderse sobre las cimas de los ochomiles. Escucho susurros de admiración, y yo no soy menos en exclamar una y otra vez ¡Ooooh! Sólo tengo ojos para lo que tengo delante de mí.

Mi vista abarca todo lo que puede retener mis retinas. Aman, mi guía va nombrando e indicándome con el dedo los nombres de los picos: desde el más lejano el Dhaulagiri hasta el macizo del Manaslu. Y justo en medio, el conjunto de los Annapurnas Sur y el Machapuchare  —cola de pez —  que no sé por qué me fascina de tal manera que mis ojos no se apartan de aquella enorme montaña. La cordillera va tornándose rojiza y a medida que el Sol se levanta, se crean sombras entre los flancos de los picos, como fantasmas de la noche que huyen. Todo me parece un sueño del que no quiero despertar. Una verdadera maravilla que la Naturaleza nos ofrece. Apenas unas nubes teñidas de rojo se cruzan por encima. Tan sólo se aprecian los penachos de nieve en las crestas de las cimas, ahí donde el viento crea cabelleras blancas a las altas montañas.

Una vez que ha amanecido, se desaloja la terraza y los ocupantes se desperdigan por los alrededores. Mientras, a Aman y a mí nos sirven una taza de té caliente y unos esponjosos bollos fritos glaseados con azúcar.

He tenido la oportunidad de contemplar un espectáculo sobrecogedor. Espero que esa montaña sagrada, Machapuchare, no se convierta en una obsesión.

 

(*)Su nombre procede del sánscrito Himā-laya, que significa “morada de nieve”; es una palabra compuesta por himá, que significa “nieve”, “invierno” o “helado”; y ā-laya, “morada”.